Imprimir esta página
10 de Diciembre 2018

Gobierne quien gobierne, el campesino siempre engañado y expoliado

La clase trabajadora sufrimos la carestía de la vida cuando vamos al supermercado, los productos son un 500% de media más altos que los precios que reciben los campesinos de su trabajo, las multinacionales controlan los precios y la distribución de la alimentación (semillas, fertilizante, gasóleo, etc) y la Unión Europea sigue reduciendo las ayudas al campo, la PAC es un “cepo” para el pequeño campesino.

La juventud, la poca que queda y la mujer en el medio rural sin apenas acceso a la tierra pues está cada día más concentrada en manos de grandes propietarios (terratenientes, latifundistas y monopolios de la industria agroalimentaria). Los pensionistas tienen que volver a coger el tractor porque las pensiones en el campo son un 40% más bajas que las de la ciudad.

En poco tiempo desde junio del 2017 el gasóleo ha subido un 31% y los fertilizantes en el 2018 un 30%.

No tenemos otra alternativa que luchar de forma organizada y unitaria. Es necesaria una lucha sostenida en el tiempo pues ninguna ilusión con la Unión Europea (de latifundistas, terratenientes y multinacionales) nunca estarán a favor del pequeño campesino el sistema capitalista es contrario a los intereses del conjunto del pueblo trabajador.

Desde el PCPE nuestra firme solidaridad con las justas reivindicaciones del campo:
- ¡No a la subida del gasóleo y fertilizantes!
- ¡Precios justos para los productos del campo en origen!
- ¡No al pago de las semillas, son nuestras!

Forjemos la Unidad Obrera y Popular para la justicia social en el campo y la ciudad.
¡POR LA REFORMA AGRARIA INTEGRAL!