25 de Julio 2019

Un nuevo ciclo político en canarias, que es la continuidad del anterior

El pasado jueves 18 de julio de 2019, tomó posesión el nuevo gobierno de Canarias. Un gobierno que se constituye a través del apoyo parlamentario de cuatro grupos: PSOE, Podemos, Agrupación Socialista Gomera y Nueva Canarias, y que supone la sustitución de Coalición Canaria (CC) en el gobierno. Se inicia de esta manera un nuevo ciclo político en Canarias, con el desalojo institucional del poder de Coalición Canaria de sus principales baluartes políticos: Los Cabildos de Tenerife, La Palma, Lanzarote, los ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y La Laguna y también del propio Gobierno de Canarias.

Una etapa con nuevos agentes políticos que es, paradójicamente, una continuación en las mismas políticas y paradigmas. No supone ningún cambio radical y sustancial en el modelo económico, social y político del cual Coalición Canaria ha sido su ejecutor político. La buenas intenciones, los discursos voluntaristas, los cambios de personas, las modificaciones en las denominaciones de los organismos públicos y en las distintas consejerías, no son sino una mera apariencia de cambio, una cortina de humo, un enorme simulacro con el que justificar el reparto de sillones, despachos, dietas y prebendas. A eso se ha sumado con enorme entusiasmo los nuevos gestores de la vieja política insular. Aquellos que venían a regenerar los mecanismos de participación, de la democracia y crear nuevos modos, sólo han servido para renovar el desgaste que la propia práctica conservadora y corrupta de los políticos de CC habían llevado a cabo por la soberbia y autosuficiencia con la que gobernaban últimamente.

La izquierda socialdemócrata ha servido y sirve para tonificar, para revitalizar el capitalismo canario con nuevos bríos hegemónicos. Detrás de los vacuos y vacíos discursos del relevo político de las izquierdas, no hay sino la continuidad, la defensa del modelo capitalista, la articulación de los intereses oligárquicos a través de nuevas políticas de consolidación de nichos especulativos en torno al suelo, a la propiedad inmobiliaria, y a la financiación de los mecanismos de acumulación de capitales. Sigue la reforma laboral, los salarios de misera, el trabajo esclavo con las horas extras sin pagar, los desahucios, la Ley del Suelo, la Ley de Islas Verdes, los proyectos de construcción de nuevas infraestructuras especulativas: Puerto de Fonsalía, de Granadilla, de Veneguera, etc. a eso hay que sumar la continuidad en la política de integración de Canarias en la estructura estratégica de la OTAN con respecto al continente africano, con la futura construcción del cuartel general de la OTAN para África en Fuerteventura.

Las condiciones de vida y laborales de la clase obrera de Canarias no se verán mejoradas sustancialmente con este nuevo gobierno del “Pacto de las Flores”. De hecho y por poner unejemplo, el documento firmado por el pacto cuatripartito la propuesta social de instaurar la “renta ciudadana”, como medida de carácter urgente para personas y familias en situación de pobreza. No ha pasado mucho tiempo y desde la consejería de Hacienda, encabezada por Román Rodríguez, se empieza a retroceder con argumentos como que las trabas administrativas y la búsqueda de fondos impide que se aplique de inmediato, ven harto complicado el proceso de instauración de la nueva ayuda económica bajo las actuales condiciones presupuestarias, que implantar la renta ciudadana tardará de tres a cuatro años. . Es decir, que acabará esta legislatura y la medida sin aplicar. Todo un engaño y estafa política.

Dado que no va a existir una modificación significativa de las medidas y políticas aplicadas en beneficio de un sector social dirigente, es lógico pensar que dichas condiciones de vida, que sitúan a Canarias en los peores índices de precariedad, bajos salarios, mayor desempleo y pobreza, mayor volumen de deuda familiar, marginalidad y paro juvenil, continuarán multiplicándose.

Tan sólo asistimos a un cambio en los actores de la gestión, en un cambio que sólo es de apariencias, de formas y de imagen. Los problemas que atañen al conjunto del pueblo trabajador seguirán formando parte del panorama estructural del capitalismo en Canarias. La clase dirigente, la burguesía canaria, continuará disfrutando de los privilegios sociales que se les ha otorgado por parte de los poderes públicos y estatales; el REF, el REA, las excepciones en los impuestos, las subvenciones públicas, los conciertos públicos-privados, la enseñanza concertada, la sanidad privada, las obras de infraestructuras, los planes de empleo, etc.

Para el Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), la solución a los problemas de la clase obrera canaria no pasa por votar a proyectos que sólo ofrecen y se crean para gestionar la sociedad capitalista, no pasa por votar cada cierto tiempo y desentenderse de su actuación o bien limitarse a controlarla. Los problemas que sufre el pueblo trabajador en una sociedad capitalista son el resultado de la acción de las relaciones sociales y de producción que se crean en torno a la revalorización del valor y la plusvalía, única razón de existencia del capitalismo. Por tanto, las soluciones a una vida cada vez más precarizada, más pobre, más miserable, más deteriorada, pasa, necesariamente, por ser consciente de que sólo la aniquilación del capitalismo, puede dignificar la vida de los trabajadores y trabajadoras, sólo una actitud organizada, activa y combativa puede hacer posible transformar nuestra vida social y su organización. Se necesita organización, responsabilidad, actitud y coherencia.

El Partido Comunista del Pueblo Canario llama a la Clase Obrera y a los sectores populares duramente golpeados por el capitalismo, a no dejarse deslumbrar ni engañar por las falsas ilusiones y promesas de los nuevos gestores y hace un llamamiento a la organización y a la movilización para la conquista de los derechos laborales y sociales necesarios para la vida del pueblo trabajador.

Canarias, 22 de Julio de 2019
Comité Nacional del Partido Comunista del Pueblo Canario