Actualidad

 

Madrid, Barcelona, Tarragona, Lleida, Castelló, Asturias, València, Alacant, Elx, Orihuela, La Vila Joiosa, Murcia, Las Palmas de GC, Sta Cruz de Tenerife, Zaragoza, Santander o Granada son algunas de las ciudades en la que el PCPE y su Juventud hemos participado en actividades solidarias con la Revolución Bolivariana y su legítimo Presidente, el compañero Nicolás Maduro.

Concentraciones, pintadas, carteles, charlas... en los más diversos espacios de trabajo antiimperialista desde los que hemos intervenido defendiendo la calle como espacio de expresión popular confrontado con la basura política e ideológica que repiten los medios de propaganda del sistema y los más diversos voceros de la oligarquía.

Nos enfrentamos a un golpe de estado y no cabe la equidistancia, ni el silencio cómplice. O con el imperialismo o con los pueblos. Su violencia no permite dudas respecto a sus verdaderos intereses de saqueo, destrucción y asesinato genocida de la militancia revolucionaria. Haití, Guatemala, Nicaragua, Bolivia, Chile, Argentina, Brasil, Cuba, Paraguay, Panamá, Uruguay….forman en América Latina una interminable cadena de intervenciones imperialistas y golpes de estado que no se pueden seguir repitiendo impunemente.

Ni paz, ni descanso al imperialismo y sus títeres; la lucha del digno pueblo revolucionario de Venezuela es la lucha de todos los pueblos. La urgencia, la consigna del momento es tejer la más amplia alianza antiimperialista para derrotarles y levantar la contraofensiva obrera y popular por el Socialismo.

CON VENEZUELA, CON LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA.

LA LUCHA SIGUE

VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO

 

El Partido Comunista de los Pueblos de España quiere expresar todo su apoyo y solidaridad a las compañeras Ángeles Maestro, María y Beatriz, que han sido imputadas por financiación al terrorismo por el Juzgado no 6 de la Audiencia Nacional.

El delito del que acusan a las compañeras, es recaudar fondos para ayudar al pueblo palestino, que desde hace décadas, está siendo masacrado por el ilegal e ilegítimo estado de Israel.

El PCPE en Madrid se solidariza con las tres compañeras, como lo hace con todas las personas que luchan, con los medios a su alcance, contra el genocidio de que es víctima el pueblo palestino y contra el imperialismo.

Para el PCPE, el internacionalismo proletario es un rasgo esencial de nuestra acción política, por lo que defendemos y apoyamos la iniciativa de las compañeras y cualquier actividad de carácter político, reivindicativo o solidario, que luche contra el exterminio del Pueblo Palestino y que se enfrente al imperialismo criminal.

¡¡Solidaridad con nuestras compañeras !!
¡¡La solidaridad no es delito!!
¡¡Contra la represión, contra el imperialismo!!
¡¡Viva la lucha del Pueblo Palestino, Viva el internacionalismo proletario!!

EL COMITÉ CENTRAL DEL PCPE DENUNCIA EL ATAQUE DEL IMPERIALISMO A LA SOBERANÍA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA, A SU GOBIERNO LEGÍTIMO Y AL PROCESO DE CAMBIOS SOCIALES INICIADOS POR HUGO CHÁVEZ Y CONTINUADO POR EL PRESIDENTE NICOLÁS MADURO

El Comité Central del PCPE, reunido los días 26 y 27 de enero de 2019 en Madrid en su XIII Pleno, ha aprobado la siguiente Declaración de apoyo al proceso bolivariano que se desarrolla en Venezuela conducido por el gobierno de Nicolás Maduro Moros.

Los acontecimientos que se han desarrollado en Venezuela en las últimas fechas no son otra cosa que la expresión de un ataque frontal contra el proceso bolivariano. Ataque conducido por el imperialismo yanki y concertado con otras potencias imperialistas que trata de conseguir revertir la confianza depositada por el pueblo de Venezuela en dicho proceso, revalidado en numerosos procesos electorales. Procesos electorales en los que las fuerzas de la burguesía criolla, apoyada y financiada por el imperialismo yanki, y las potencias imperialistas europeas (entre ellas España), ha salido siempre derrotada de forma contundente. La última ocasión en el proceso electoral para elegir la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela celebrado el día 20 de mayo de 2018, donde la candidatura de Nicolás Maduro obtuvo el apoyo mayoritario del pueblo de Venezuela.

El valiente pueblo de Venezuela ha sabido defender la soberanía de sus decisiones frente a la guerra multifacética que el imperialismo ha desatado, desde hace largo tiempo, contra el proceso bolivariano, primero bajo el liderazgo de Hugo Chávez y, en la actualidad, bajo la Presidencia de Nicolás Maduro, depositando su confianza en reiteradas ocasiones en el nuevo proyecto político que se desarrolla en su país, que implica una línea de defensa de la soberanía nacional y de cambios a favor de la mayoría social. Y ello se produce, una y otra vez, a pesar de las maniobras de la OEA y del Grupo de Lima, jaleados por la intensa campaña falsaria y manipuladora de los principales medios de comunicación que no cesan ni un instante en su acción desestabilizadora.

La autoproclamación del lacayo Guaidó como pretendido Presidente de la República de Venezuela es una descarada manipulación sobre la cual el imperialismo pretende construir la coartada para violentar los cambios sociales y políticos que se desarrollan en Venezuela, y crear las condiciones para un golpe de estado que acabe con la democracia y las libertades en ese país. No serán las potencias imperialistas las que puedan establecer el baremo democrático en la patria de Bolívar, esas mismas potencias imperialistas que sumergen a Libia en un baño de sangre, que organizan a las fuerzas del terrorismo islámico para tratar de destruir a la República Árabe Siria, o que masacran al pueblo palestino con la acción genocida del sionismo internacional. Las mismas fuerzas imperialistas que han convertido el Mediterráneo en una fosa común donde desaparecen todos los años miles de migrantes que huyen del terror creado por esas mismas potencias en sus países de origen.

Es la profunda crisis del capitalismo internacional, que transita por un agravamiento creciente del proceso de acumulación de capitales, el origen de toda la desesperada violencia que las grandes potencias desarrollan por todo el planeta, disputándose el control de los metales, de los recursos energéticos, de los circuitos comerciales y financieros. Son esas potencias capitalistas, sumidas en una grave crisis general sistémica, las que se manifiestan dispuestas a cualquier ejercicio de violencia para tratar de salir de esa situación. Es una violencia extrema que no conoce límites, y que es capaz de llegar incluso a la destrucción de la misma Humanidad.

En esa línea de intervención injerencista al margen de cualquier respeto a la soberanía de los países, y a la misma legalidad internacional, se sitúa el gobierno del PSOE de Pedro Sánchez en nuestro país, con el beneplácito de la monarquía borbónica. (El actual presidente del gobierno actúa igual que lo hizo en su día el gobierno del PP presidido por Aznar, en el golpe de estado del año 2002 contra Hugo Chávez). La socialdemocracia, como siempre hizo en la historia, desarrolla su acción de gobierno al servicio de la dictadura del capital, mientras trata al mismo tiempo de vender su cara de un capitalismo social para tratar de amortiguar el desarrollo de la lucha de clases, desarmando las posiciones más consecuentes de la clase obrera. Esa socialdemocracia tiene una responsabilidad mayor porque, a pesar de su reiteración, sigue siendo un instrumento útil para llevar a la clase obrera a luchar bajo banderas ajenas.

También las fuerzas reformistas en nuestro país muestran una posición tibia y ambigua, demostrando su inutilidad total como organizaciones para la defensa de los intereses de la clase obrera.

El Comité Central del PCPE llama a las fuerzas obreras y populares a situarse al lado de la legalidad de la República Bolivariana de Venezuela, y de su legítimo Presidente Nicolás Maduro Moros. Actuando de forma combativa, llamando a las masas a confrontar con las estrategias imperialistas y a impedir que el ataque contra Venezuela pase a una fase superior de violencia, impidiendo con su movilización la intervención militar directa del imperialismo. En las luchas concretas, hoy, se están generando las condiciones para la articulación de un amplio Frente Mundial Antiimperialista que conduzca el contraataque frente a la violencia del imperialismo, y que el PCPE apoyará con todas sus fuerzas.

El ataque imperialista contra Venezuela pone de manifiesto una agudización extrema de la lucha de clases internacional, y sitúa a las fuerzas obreras y populares, y especialmente a las fuerzas revolucionarias, ante una altísima responsabilidad histórica. Hoy es necesario poner freno al ascenso del fascismo internacional, y a las expresiones más extremas de la dictadura del capital, pues si así no lo hiciéramos se abre un futuro de creciente desarrollo de las prácticas terroristas de las potencias imperialistas contra los pueblos y contra la clase obrera. Los ejércitos imperialistas, la OTAN, la CÍA, el MOSHAD, el CNI, etc., constituyen la mayor trama de terror que haya existido nunca en la historia, que se activa cada vez que el capital financiero y los grandes monopolios enfrentan dificultades para el mantenimiento de su hegemonía absoluta. Esas estructuras terroristas son las que en estas horas están orquestando las maniobras y manipulaciones más groseras para tratar de fabricar una coartada que les permita la intervención contra Venezuela, incluso la guerra directa y la invasión del país.

Este proceso de guerra imperialista contra Venezuela solo puede ser detenido mediante la intervención decidida de las fuerzas de la paz y la democracia, encabezadas por la clase obrera internacional, por las organizaciones proletarias y las fuerzas revolucionarias más consecuentes. La movilización masiva a favor del respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela, las iniciativas en cualquier tipo de instancia denunciando las maniobras imperialistas, las muestras de solidaridad de cualquier forma, constituyen hoy la respuesta más consecuente que necesita el valiente pueblo de Venezuela.

En ese sentido el Comité Central del PCPE expresa de forma concreta su apoyo a las propuestas acordadas por el Bureau Político del Partido Comunista de Venezuela, y su llamamiento a un amplio acuerdo de todas las fuerzas democráticas y nacionales para conformar un potente bloque defienda al gobierno legítimo y a los cambios desarrollados en el país.

El Comité Central del PCPE hace, especialmente, un llamamiento a la unidad de todas las fuerzas obreras y populares en España para desarrollar la más amplia movilización en apoyo de la República Bolivariana de Venezuela, y su legítimo Presidente Nicolás Maduro Moros. Así como al rechazo de las posiciones del gobierno del PSOE presidido por Pedro Sánchez, y de las fuerzas de la ultraderecha que aún no han denunciado el golpe fascista del General Franco, y que, sin embargo, pretenden dar lecciones de democracia a Venezuela. Doscientos años después de la independencia estas fuerzas burguesas se muestran con su verdadera careta, no solo neocolonial sino también golpista y terrorista. El capital financiero y los monopolios españoles apoyan el actual golpe de estado en Venezuela con la finalidad de mantener el saqueo y el expolio de la patria de Bolívar, como si de un botín se tratara. El fracaso histórico de su parasitario proyecto histórico ha de ser puesto de manifiesto por las luchas obreras y populares contra las políticas imperialistas.

El Comité Central del PCPE actuará con firmeza según estas líneas políticas, y llevará hasta las últimas consecuencias sus principios de internacionalismo proletario ante las acciones más agresivas que en los próximos días se puedan realizar contra Venezuela.

El Comité Central del PCPE declara en estado de alerta a toda su militancia, y a la Juventud del
Partido, que han de actuar bajo la consigna de reaccionar con la mayor rapidez ante las
exigencias que vaya planteando el desarrollo de los acontecimientos.

DEFENDAMOS AL GOBIERNO LEGÍTIMO DE VENEZUELA
ABAJO EL GOLPE DE ESTADO, ABAJO EL IMPERIALISMO

El XIII Pleno del CC realizado en Madrid los días 26 y 27 de enero de 2019, ha tomado la decisión unánime de iniciar los trabajos necesarios para asegurar la presencia de nuestro partido en la convocatoria electoral de mayo en las elecciones europeas, autonómicas y locales. Las candidaturas comunistas ofrecerán un espacio de organización y combate al conjunto del pueblo trabajador desde el que hacer frente a las agresiones que el capitalismo desarrolla contra la clase obrera y el pueblo como única vía para tratar de superar su crisis general.

El auge de la reacción extrema que nos atenaza envuelta en un nacionalismo fascistoide rojigualdo no se frenará con las políticas socialdemócratas que las han anidado y solo se combaten con una aternativa de confrontación clasista en defesa exclusiva de los intereses y necesidades de la mayoría social trabajadora.

UNAMOS NUESTRAS FUERZAS PARA VENCER

22 de Enero 2019

Eurovisión chorrea sangre

Escrito por

 

En el día de ayer se eligió al representante de España en Eurovisión de entre los concursantes de Operación Triunfo,. Este año este festival de la canción de las televisiones europeas se celebra en los territorios ocupados de Palestina, hecho por el que algunos de los concursantes han mostrado públicamente su malestar y que queremos reconocerles y mostrar nuestro apoyo.

Desde el PCPE y la JPCPE denunciamos que al igual que se hace con el deporte, donde Israel participa en las competiciones europeas de fútbol, baloncesto y balonmano, se está haciendo uso de un festival musical como Eurovisión para simplemente dar legitimidad a las alianzas internacionales, por criminales que éstas sean, de la estructura imperialista que es la UE. De ahí la participación de Arabia Saudí y de Israel que es su anfitrión, ambos países asiáticos.

Ambos son  estados genocidas. Israel extermina al pueblo palestino y le roba sus tierras, al igual que ocupa los sirios Altos del Golán, país en cuya guerra civil da apoyo militar al Estado Islámico y bombardea con su aviación; todo esto mientras mantiene en su interior una política de apartheid racista frente a la población palestina. Asimismo Arabia Saudí masacra al pueblo de Yemen y en su interior es una monarquía absolutista en la que las ejecuciones de mujeres, opositores y ateos están a la orden del día, como se demostró con el descuartizamiento de Khashoggi en Turquía. Sin embargo, a cambio de la defensa que hacen estos estados de los intereses de la UE en el mundo árabe, se les permite blanquear su imagen en un concurso aparentemente inocente y artístico como pretende ser Eurovisión.  Estos dos estados tratan de obtener mediante su participación en Eurovisión la legitimidad y reconocimiento internacional que los pueblos del mundo, y cualquier persona honrada, mayoritariamente les niegan.

Por todo ésto, desde el PCPE y la JPCPE, condenamos firmemente la participación de Israel y Arabia Saudí en Eurovisión y su celebración en territorios ocupados y denunciamos el uso repugnante que se hace del festival , similar al de las Olimpiadas celebradas en la Alemania Nazi de 1936. Por lo que, ante nuestra negativa a participar de esta campaña de lavado de cara de Israel y Arabia Saudí, exigimos la retirada de España de Eurovisión y llamamos a acudir a las movilizaciones de denuncia que a lo largo del desarrollo del festival se irán convocando.

¡LAS BALADAS NO PUEDEN SILENCIAR LOS CRíMENES DEL IMPERIALISMO!
¡FUERA ESPAÑA DE EUROVISIÓN!

 

Este próximo 15 de enero, conmemoramos el 35 Aniversario de la clausura con notable éxito del Congreso de Unidad Comunista del que nació, nuestro Partido, el PCPE. Celebramos esta fecha trascendental para el desarrollo de la lucha de clases en nuestro país, con la satisfacción de lo mucho realizado y la autocrítica de los errores cometidos, pero, sobre todo, con la responsabilidad de las tareas ineludibles que nos depara el futuro y que enfrentaremos sin rebajar un milímetro nuestro compromiso revolucionario. Hoy, después de todos estos años de lucha contra el capital, rendimos homenaje a la memoria y al legado de tantos y tantas camaradas fallecidos/as en este periodo. Héroes anónimos de la clase obrera que entregaron su vida a la lucha revolucionaria y que junto al recuerdo de líderes inmortales como Fidel Castro, seguirán marcándonos el largo camino que empezó nuestra clase tomando el cielo por asalto en París, y que no daremos por concluido hasta lograr el fn de la explotación y la eliminación de todo tpo de discriminación entre los seres humanos.

Somos una obra humana de 35 años, con el valor indiscutble de haber sabido mantener, a lo largo de este tempo, vivas y altas las banderas rojas de la lucha por el Socialismo y el Comunismo, desde el más fel compromiso con las necesidades de la clase obrera, la República socialista, la autodeterminación de los pueblos y el Internacionalismo Proletario. Una barricada de lucha que nació con la determinación Leninista de combatr contra el oportunista liquidacionismo eurocomunista que abrazaba con ardor la monarquía y su Consttución burguesa, pero que, más allá de ese combate, nunca ha dejado de enfrentar los más complicados y adversos procesos históricos con el optmismo revolucionario que nos dan los conocimientos cientfcos fundamentados en el marxismo-leninismo, y la confanza en la clase obrera como sujeto revolucionario.

Años de defensa inequívoca del Internacionalismo proletario desde la solidaridad con lo que fue y supuso para la Humanidad la existencia de la URSS y el campo socialista, y años de combate contra todos los elementos burgueses que, con los más diversos disfraces y las más variadas maniobras, han pretendido liquidarnos. Años de compromiso revolucionario en tempos de reacción, en los que no queremos dejar de resaltar la importancia del valor de mantener vivo el hilo rojo de la Historia con un compromiso diario de toda nuestra militancia con la lucha obrera y popular.

En estos 35 años de historia el PCPE no ha sido un testgo mudo y sordo del desarrollo de la lucha de clases; en estos 7 lustros la militancia del PCPE ha estado presente en los frentes de masas orientándolos en su batalla contra el capitalismo.

El papel desempeñado en las Huelgas Generales, en la lucha contra la OTAN y las bases, y en las grandes movilizaciones contra la guerra imperialista y por los derechos de las mujeres trabajadoras y la juventud, así como nuestra partcipación en las movilizaciones de los obreros/as del campo y en multtud de luchas sindicales, marcan con claridad los hitos referenciales de la contraofensiva obrera y popular con la que hacer frente a la realidad de sobreexplotación y falta de futuro en la que, un capitalismo sumido en una profunda crisis estructural, sitúa hoy a nuestra clase.

Trabajamos por levantar un combatvo frente obrero y popular por el Socialismo que una todas las luchas para derrotar a la oligarquía.

Un Partdo y una Juventud, que se construye desde el ejercicio cotdiano de la polítca como categoría de la práctca, que es lo que nos permite hundir nuestras raíces entre las masas y hacerlas fecundas.

La retórica, la debilidad ideológica y el narcisismo de pretendidos dirigentes comunistas que no fueron más que caricaturas de militantes comunistas, hicieron desaparecer a lo largo de estos años muchos proyectos del campo revolucionario y comunista, dejando huérfanos de referencia polítca a quienes confaron en ellos. Sin embargo, el PCPE siempre estuvo ahí, sólido, decidido y a la ofensiva demostrando que su existencia responde, y es la obra que se deriva del compromiso sólido y leal de una militancia y un entorno polítco y social decidido a cumplir con la misión histórica de ejercer su papel de vanguardia polítca del proletariado y del conjunto de la clase obrera y los trabajadores y trabajadoras de los pueblos de España.

VIVA LA LUCHA DE CLASE OBRERA.
POR EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO.
VIVA EL PCPE Y SU JUVENTUD COMUNISTA.

10 de Enero de 2019

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) expresa públicamente su apoyo y respaldo a la toma de posesión del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, para el período 2019-2025, que tendrá lugar en Caracas el próximo 10 de enero.

El PCPE transmite su compromiso solidario con un acto legítimo y legal, refrendado soberanamente por el pueblo bolivariano de Venezuela.

El PCPE denuncia la guerra imperialista que desde el triunfo electoral del Comandante Chávez en 1998 se está ejecutando contra la soberanía e independencia de la República Bolivariana de Venezuela, de la cual, esta injerencia sobre la toma de posesión del presidente Nicolás Maduro, es una más en la larga lista de intentos fracasados (incluido el fallido magnicidio de hace unos meses) por destruir el proceso bolivariano.

El PCPE saluda la lucha del pueblo bolivariano, que es la auténtica víctima del sabotaje contra la economía y la distribución de productos de los golpistas grupos oligárquicos, así como la agresión que supone el bloqueo financiero, económico y comercial que el imperialismo impone a países y empresas que pretenden mantener las relaciones que se rigen por las normas internacionales, utilizando la amenaza de sanciones como arma de guerra.

Ni el imperialismo norteamericano, ni el de la UE, ni los títeres del Grupo de Lima, ni la Colombia de la OTAN, ni el impresentable SG de la OEA, ni todos los voceros de la reacción y el fascismo, conseguirán doblegar la voluntad mayoritaria de un pueblo que paso a paso va adoptando una mayor firmeza y conciencia política contra los que defienden el capitalismo en sus distintas versiones de gestión, que, en resumidas cuentas, son los que patrocinan la guerra imperialista y la intervención.

El PCPE abunda en la necesidad de articular la organización necesaria de carácter de solidaridad internacionalista para derrotar lo antes posible al imperialismo y sus actos de injerencia y terror contra los pueblos que luchan por su propio, independiente y soberano destino.

A 8 de enero de 2019
Secretariado Político del CC del PCPE

 

El Secretariado Político del PCPE, manifiesta su más profunda preocupación por este hecho de graves e inmediatas consecuencias para la realidad cotidiana del conjunto de la clase trabajadora. No es un hecho puntual ni despreciable el proceso de avance de las más diversas opciones políticas xenófobas, machistas, racistas, homófobas y patrioteras unidas por el denominador común del anticomunismo y las políticas antiobreras y antisindicales.

 

Será el desarrollo en el tiempo de este hecho el que nos permita analizarlo y llegar a concluir un calificativo fundamentado y riguroso para denominarlo. No es lo apremiante, ni la prioridad y quizás tampoco exista la posibilidad de acordar un término común a lo que sin duda expresa una diversidad de realidades.

 

Sin embargo, para los y las comunistas del PCPE sí es absolutamente prioritario situar un primer análisis de las razones que, al menos en nuestro país, propician este hecho, para, con la fuerza de nuestras ideas, situar una plataforma política que lo combata y destruya con la participación activa de las masas

 

Sabemos que para nada es una cuestión limitada a España, ni incluso de ámbito de la UE, pues situaciones similares aunque con muy diversas expresiones, se están dando a lo largo y ancho del mundo. Por ello, compartimos análisis y búsqueda de posiciones comunes con camaradas que se sitúan en el mismo esfuerzo crítico que el PCPE (p.ej. https://ptb.be/articles/l-inquietante-droitisation-de-la-politique-belge) y trabajamos decididamente para que los espacios organizativos participados por los partidos comunistas y obreros( fundamentalmente el Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros –EIPCO- y el Foro de Sao Paulo) sean capaces de salir de la retórica y adquieran la necesaria capacidad para ocupar la posición de vanguardia que le corresponde.

 

Crisis económica y crisis política

 

Es imposible situarnos en el escenario actual sin considerar el carácter estructural y generalizado de la crisis del sistema capitalista. La crisis que estalló en 2008 ha socavado la totalidad de los consensos sociales sobre los que descansaban los pilares de la dominación capitalista tras el fin de la II Guerra Mundial, y en línea con el progresivo proceso de reacción iniciado en 1973 y profundizado con la derrota provisional del Socialismo tras la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la URSS, el capitalismo para sobrevivir a su propia crisis se dispone a laminar la práctica totalidad de los derechos conquistados a lo largo de décadas de lucha del movimiento obrero y las organizaciones populares. La incapacidad manifiesta para mantener la tasa de ganancia por el constante aumento de la composición orgánica del capital, obliga a la burguesía a incrementar los niveles de explotación a los que se somete a la clase obrera y la violencia con la que expoliar los recursos naturales. Es su única salida para alargar la agonía de un sistema decadente que, en su decrepitud, sitúa a la Humanidad al borde del abismo. Guerra generaliza, confrontación interimperialista acelerada y choque permanente de potencias, construyen un escenario prebélico en el que la clase obrera y los pueblos del mundo nada tenemos que ganar. El Internacionalismo y la lucha por la Paz deben volver a ser banderas del movimiento obrero y referencias inequívocas de la lucha por el Socialismo.

 

En España, a las consecuencias sociales de la crisis se une una profunda quiebra del modelo de Estado construido durante la Transición del franquismo al sistema monárquico burgués, que pone en jaque a toda su estructura.

 

De la desmovilización acordada en los Pactos de la Moncloa al 15M y Podemos

 

Nos encontramos con una clase obrera y un pueblo al que permanentemente se le invita a renunciar a su soberanía y protagonismo social para delegarlo en representantes que, en su nombre, los traicionarán para conseguir insertarse como legítimos interlocutores orgánicos del sistema. La socialdemocracia del PSOE, el reformismo de PCE/IU y el pacto social de los, así mismos, denominados interlocutores sociales (UGT y CCOO), buscan construir una mayoría social trabajadora alienada y ausente de la lucha de clases que, renunciando progresivamente a defender sus intereses y necesidades objetivas, va asumiendo como propias las posiciones políticas e ideológicas de la clase dominante. Una clase trabajadora hegemonizada por la socialdemocracia y el reformismo que defiende como propios los valores y consensos sociales sobre los que se fundamenta la dictadura de clase de la burguesía. Una clase obrera desarmada que, a pesar de todo, al inicio de la crisis de 2008 aun tuvo el coraje de sacar a flote y desarrollar aceleradamente las capacidades de respuesta que le restaban, tras décadas de entreguismo político y sindical, consiguiendo acorralar a un sistema inmerso en una profunda crisis. Una oportunidad para la lucha que hizo avanzar el conflicto de clases y que obligó al sistema a trazar las estrategias necesarias para desarmarlo desde el combate de posiciones interclasistas y postmodernas que se acunaron en el 15M, y se hicieron carne en Podemos, para finalmente lograr una generalizada desmovilización social.

 

 

La crisis sigue, la sobreexplotación se incrementa.

 

Muy a pesar de los argumentos y razones argüidos por sectores supervivientes de la pequeña y mediana burguesía, profesionales y aristocracia obrera, la crisis se mantiene con toda su intensidad, y el capitalismo es incapaz de solucionar los escenarios de pobreza y exclusión social creciente en España. La desvalorización del precio de la fuerza de trabajo, resultado de una creciente explotación, no tiene marcha atrás en el capitalismo. No hay otro capitalismo posible, y así como ganamos todos nuestros derechos luchando, los perderemos si no los defendemos con todas las armas a nuestro alcance

 

Un escenario de “esclavitud” en el que la única certeza social es que, si no cambian las cosas radicalmente, nos espera un futuro aun peor, en el que las cadenas sean el último límite de la voracidad del que, a pesar de ello, sigue considerándose como el único sistema posible por gran parte de la población. Sin embargo, los centros intelectuales del sistema trabajan con la certeza de que, a pesar de lo que podríamos definir como un escenario de hegemonía ideológica indiscutible del capitalismo, más tarde o más temprano el estallido social puede ser inevitable.

 

La batalla es de clase y a cara de perro.

 

En este marco de crisis del sistema de dominación capitalista, donde partimos con todas las dificultades señaladas, nuestra única opción es salir a ganar la guerra que nos enfrenta ese sistema. Somos la mayoría social, que producimos todo, y esa posición en la cadena capitalista, antes o después, genera la conciencia de clase que se construye a partir de la objetividad de nuestra situación de clase explotada. A partir de esa base objetiva estamos en condiciones de disputarle de forma permanente la hegemonía ideológica, política y social a la burguesía, y alcanzar la victoria. Convertir la crisis económica en crisis política y crisis revolucionaria, es una posibilidad al alcance de cualquier pueblo que se moviliza encabezado por una clase obrera, que se guía por su Partido Comunista. La experiencia histórica de lucha de los pueblos, y la confianza en nuestra clase, nos mantiene en permanente disposición al combate más decidido contra la explotación, y contra cualquiera de las contradicciones que se expresan en esta sociedad basada en la desigualdad y la discriminación.

 

 

Igualmente la burguesía sabe que, para la consecución de sus necesidades, sus mayores enemigos son la clase obrera y el Partido Comunista y, consecuentemente, se prepara para todos los escenarios posibles considerando insuficiente la protección que les ofrecen muchos de los actores propiciados hasta ahora para complementar la alternancia política PSOE/PP.

 

Del auge de Ciudadanos y Podemos al volcán mediático de Vox y sus 12 parlamentarios en Andalucía

 

Aún es fácil recordar como tras el 15M, en pocos meses, los medios de comunicación elevaron a realidad social y electoral a Ciudadanos y a Podemos. Las últimas eleccioneseuropeas fueron el test que confirmó lo acertado de la apuesta sistémica para oxigenar el orden constitucional con un nuevo reparto de cromos que, aun inacabado por la crisis del modelo territorial expresada con fuerza inusual en Catalunya, se ha mostrado eficaz para desmovilizar a la sociedad.

 

Sin embargo, ante el más que previsible próximo estallido de un nuevo ciclo de la crisis, aun más potente que el que vivimos en la actualidad, y sin posibilidades de resolver a corto plazo el conflicto catalán, todos los medios para defender el status quo de la oligarquía que domina este país son pocos, y, por ello, se ha considerado necesario activar el experimento Vox, con el resultado ya conocido. Consecuentemente, afirmamos que el auge de ese partido de extrema derecha no tiene ninguna raíz popular y que, con el objeto de anclar la dictadura patronal, facilitando aun más todo tipo de leyes antiobreras y antipopulares, su crecimiento responde únicamente a un proyecto de impulso y consolidación de ese espacio político por parte del sistema.

 

En España la extrema derecha anida en el caldo gordo cocinado por la socialdemocracia en la olla del franquismo sociológico que nunca dejó de tener un lugar preferente en el PP

 

En un país en el que, 43 años después de la muerte en la cama del Tirano, sigue siendo inviable el traslado de sus restos fuera de Cuelgamuros, y 140.000 personas siguen amontonadas en fosas comunes y en cunetas, ocurre algo mucho más grave que la falta de valentía política de tal o cual gobierno. 22 años de gobiernos centrales del PSOE, y que esto siga ocurriendo como lo más natural, son la clara demostración de que los pactos de la Transición dejaban en gran medida intacta la estructura económica e ideológica del franquismo, y que todos sus protagonistas lo asumían disciplinadamente. Una sociedad en la que progresivamente han sido arrinconadas todas las posiciones de vanguardia, generando un desarrollo permanente en el seno del pueblo de las actitudes y valores más conservadores. Chauvinismo, competitividad, xenofobia, consumismo, militarismo, fanatismo religioso, alcoholismo, machismo, misoginia, esquematismo cultural y defensa de los valores sociales de la oligarquía como guías generales de la sociedad… son los sedimentos del franquismo sociológico, que nunca dejó de cultivar la socialdemocracia a lo largo de todos estos años. En momentos de crisis, quienes se identifican con estos valores propios de la extrema derecha, fácilmente pueden optar por el legítimo representante de su ideología si así lo requiere el sistema. Hoy los datos demuestran que mayoritariamente aun el caladero de votantes de la extrema derecha está en votantes del PP y en barrios burgueses, pero como ocurrió en Francia con el FN, puede estar cerca el momento en que traspasen los límites de los barrios populares y penetren con fuerza entre los sectores más desclasados de nuestra clase obrera, que han ido desarrollándose en estas cuatro últimas décadas con las políticas del PSOE y demás gobiernos de “progreso”.

 

Ese es el reto principal que debemos asumir: blindar nuestros centros de trabajo y nuestros barrios del avance de la extrema derecha. Solo con la organización y lucha del movimiento obrero y popular, haciéndoles frente con un constante trabajo de masas, podremos detenerlos e impedir que alcancen la capacidad de instrumentalizar a amplios sectores de la población lumperizados, provenientes de la clase obrera y la pequeña y mediana burguesía. Consecuentemente, identifiquemos con claridad la prioridad política y desarrollemos la táctica y la estrategia política que corresponda para desarrollarla lo más rápido posible. Es una tarea urgente que hemos de desarrollar sin dilación de ningún tipo y con dos máximas referenciales ineludibles: 1) Su carácter de masas 2) Su contenido anticapitalista superador de los límites ideológicos y referencias políticas que nos ofrece el sistema. Para los y las comunistas, es evidente que si su “democracia” ya no puede ofrecernos nada positivo, debemos aprovechar su decadencia para hacer avanzar un nuevo paradigma de sociedad SOCIALISTA, REPUBLICANA Y DE CARÁCTER CONFEDERAL, como un nuevo proyecto histórico para este país, fruto de la unión voluntaria de pueblos libres y soberanos, y de un nuevo bloque de poder, obrero y popular, que ejerza la dirección política de toda la sociedad.

 

Los ejes fundamentales de articulación de esta propuesta son:

 

  • Unidad de todas las luchas obreras y populares, en un frente general común por la soberanía y el socialismo

  • Defensa de los valores que han de construir el nuevo proyecto social:

    • Derechos obreros, reparto del trabajo y garantía del uso de toda la fuerza de trabajo disponible para el nuevo proyecto que se impulsa.

    • Igualdad de género, frente a misoginia, violencia y machismo.

    • Equilibrio con la naturaleza frente a la destrucción del medio ambiente por la ausencia de planificación económica, el consumismo necesario al capital, y por un modelo energético agotado y caduco.

    • Internacionalismo frente a racismo y xenofobia.

    • Defensa de una auténtica democracia y de las libertades sociales y obreras conquistadas en la lucha y ahora perserguidas también por el aparato judicial y la dictadura del capital en todas sus formas.

    • Desarme, soberanía nacional, política de paz. Salida de la OTAN y cierre de las bases.

    • Salida de la UE y del euro.

    • Laicismo del Estado. República y autodeterminación.

    • Integrar en ese frente común a todas las fuerzas obreras y populares que tengan la disposición de impulsar un amplio y combativo movimiento de masas, entendiendo que esa es la fuerza de cambio real en España hoy. Haciendo de la Huelga General política su herramienta principal de lucha.

 

El PCPE y su Juventud comprometidos desde ya con este llamamiento de UNIDAD OBRERA Y POPULAR.

 

Conforme al desarrollo de la tesis expuesta en esta Declaración del SP del PCPE, los diversos comités intermedios y la totalidad de las células, han de abrir de inmediato un proceso de debate orgánico desde el que, aprovechando la totalidad de experiencias y conocimientos que se desprenden de su propia práctica política en su entorno más cercano, hacer avanzar mediante nuestro trabajo y compromiso, estructuras de base unitarias, plurales y democráticas con una agenda antifascista. Hoy como ayer, la prioridad absoluta del conjunto de trabajadores y trabajadoras sigue siendo la que nos enseñara el camarada J. Dimitrov “barrer al fascismo y, con él, al capitalismo de la faz de la tierra”.

 

 

 

Secretariado Político del PCPE

 

Enero de 2019

 

Una vez celebradas las elecciones al parlamento andaluz y con los resultados recién salidos del horno, se puede contrastar que el pueblo trabajador ya poco o casi nada espera de las instituciones parlamentarias de la burguesía, pues un total de 2.740.595 millones de andaluces el 45.13 % entre abstenciones, nulos y votos en blanco han percibido que sus votos no servirían para cambiar nada, que en el parlamento burgués no se resuelven los verdaderos intereses y problemas del pueblo trabajador e incluso no puede ser el  lugar para intentarlo.

En estos comicios al parlamento andaluz se ha escenificado la contienda entre las diferentes expresiones políticas de las burguesías, la gran burguesía oligárquica nacionalista-monárquica ha apostado por el relevo en la jefatura de la gestión de su dominación y de sus intereses en el gobierno andaluz. Con el PP y PSOE, quemados por su permanente presencia en asuntos de alta corrupción, la oligarquía centrista ha apostado por sus nuevos y diseñados proyectos políticos: Cs y Vox, creados como reserva y sustitutos. PSOE y PP pasan de ser protagonistas principales a comparsas en el juego de las alianzas parlamentarias.

Qué decir de los partidos de la nueva socialdemocracia Podemos-IU  que desde siempre han sostenido el capital y sus instituciones, los que pactan con la caduca socialdemocracia PSOE  firmando  y apoyando los presupuestos de guerra de la monarquía-parlamentaria; los que hoy ya ni siquiera cuestionan la presencia de las Bases Yankis en suelo Andaluz, al tiempo que justifican la pertenencia a la  OTAN, los que se alían con las posiciones reaccionarias del estado monárquico y niegan el derecho de autodeterminación del pueblo de Catalunya, los que cuando fueron gobierno junto  PSOE-IU nada cambiaron para  favorecer las vidas de millones de obreros y capas populares en Andalucía.

Lo que a simple vista parece un exagerado ascenso de posiciones ultra conservadoras algunas con tildes de fascismo no dejan de ser una reorganización de las posiciones políticas de parte del electorado de lo que denominamos derecha tradicional, siempre situada en la esfera del fascismo.  Sirvan como ejemplo las recientes posiciones del PP y Cs en el parlamento del estado español ante la exhumación del dictador, o la propuesta de ilegalización de los partidos comunistas.

Y para comprender mejor el nuevo escenario. sirven estos ejemplos; el PP pierde un total de 314.893 votos, UPYD 70.314 el partido de los señoritos andaluces el PA no concurre a estas con 60.707 en los anteriores comicios, gran parte del electorado de partidos reaccionarios votaron en esta ocasión a Vox.

Y hoy muchos se hacen la pregunta ¿qué cambiará en Andalucía después de los resultados de estas elecciones? Para los verdaderos y acuciantes intereses y problemas del pueblo trabajador, bajo la dictadura del Capital los cambios que se llevarán a cabo por los nuevos gobiernos resultantes de los necesarios pactos tendrán mínima relevancia, no serán sino aquellos que la oligarquía, y la burguesía en su conjunto necesitan para mantener o aumentar sus tasas de ganancias y asegurar su dictadura sobre la clase obrera y el pueblo trabajador. Andalucía seguirá estando a la cabeza de la tasa de paro y desigualdades sociales, situaciones que no pueden solucionar la actual estructura económica y de poder.

En resumen, el capital-oligárquico ha apostado por la modificación de los proyectos políticos que ya no favorecen el  seguir desarrollando su dictadura económica.

Desde sus capacidades partidarias el PCPA/PCPE seguirá trabajando sin descanso para convertirse en el referente de la clase trabajadora andaluza y ésta tenga a su disposición la herramienta política que le haga posible liberarse del yugo criminal del capital.

Entre todos construyamos el Frente Obrero y Popular por el Socialismo.

Hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse en el PCPA/PCPE.

PARTIDO COMUNISTA DEL PUEBLO ANDALUZ

Página 1 de 5