Movimiento Obrero

La supuesta recuperación muestra su verdadera cara: jornadas parciales, bajos salarios, horas extras no pagadas, vulneración de derechos, precariedad y estacionalidad del empleo.

Los datos oficiales proporcionados por el gobierno muestran una caída de las afiliaciones a la seguridad social al terminar agosto de 236.747, el peor dato desde agosto de 2008. Se rompe igualmente la tendencia de reducción del paro registrado, que aumenta en 46.400 personas. Salvo el sector agrícola, el resto de sectores se ven afectados por este aumento del paro, llevándose la palma el sector servicios.

Como denuncian los sindicatos, tras la diferencia entre los 236.747 empleos destruidos y las 46.400 personas que se han inscrito en los servicios públicos de empleo está el que la cobertura por desempleo está bajo mínimos, con un 41’2% de las personas inscritas como paradas que no perciben ningún tipo de prestación o subsidio, bajando el gasto en prestaciones un 6’3% respecto a agosto de 2016. Esta falta de cobertura, unida a los recortes en políticas activas y en personal, dejan unos servicios públicos de empleo que no son percibidos como útiles por las trabajadoras y trabajadores, y por tanto dejan de inscribirse como personas desempleadas. Este mes de agosto, solo una de cada cinco personas que han perdido su empleo se ha inscrito.

Estamos pues en un contexto de empleo precario, con un crecimiento de la temporalidad (en 2017, más del 25% de los contratos firmados duran 7 o menos días) y los contratos a tiempo parcial están cada día más presentes, contando ya con una tasa de parcialidad del 27’3%. Las horas extra no pagadas se cuentan por millones, los convenios colectivos son incumplidos formal e informalmente a diario, la estacionalidad del empleo y la dependencia del sector servicios llevan a finales de verano realmente dramáticos… En definitiva, una destrucción generalizada de derechos laborales.

También es reseñable que, pese al descenso en 16.765 afiliaciones, el régimen de autónomos integra a 3.213.140 personas. Parte del “milagro español” se ha basado en la reconversión de trabajadores/as asalariados/as en autónomos/as, bajo un discurso demagógico de fomento del emprendimiento, se ha producido un aumento significativo de “falsos autónomos/as” o “autónomos/as dependientes”, que permanecen de forma directa o indirecta trabajando y recibiendo las ordenes de una única empresa, pero con un coste mucho menor para esta y una inseguridad mucho mayor para la persona trabajadora.

Completa este cuadro la emigración. A la tradicional emigración de temporeros para la vendimia francesa, a la que han acudido este año en torno a 15.000 trabajadores/as españoles/as (75% de Andalucía), se suma la que viene marcando el mercado laboral de este país en los últimos años, con una emigración esencialmente joven que busca un futuro mejor en el extranjero, y que no encuentra condiciones para el retorno.

Para los y las comunistas del PCPE y las Juventudes del PCPE estos datos no sorprenden. Venimos denunciando reiteradamente la incapacidad del sistema capitalista para salir de su profunda crisis, lo que consigue solo a costa de los derechos laborales y sociales de la clase obrera y las capas populares de la población, con más recortes, más explotación y más beneficios para la oligarquía financiera que nos domina. Así, el gobierno habla de un retorno a niveles productivos previos a la crisis, lo que supone que este país produce tanto como hace 10 años, pero los salarios son más bajos, el coste de la vida más alto, las prestaciones y servicios sociales menores y el paro mucho mayor; todo esto significa que el gran capital es más y más rico, estando más concentrado en menos manos, mientras que la clase obrera se empobrece más y más. De la crisis sale la patronal, los trabajadores y trabajadoras no.

La respuesta de la clase obrera ante estos desmanes se ve lastrada por el miedo al paro y la aniquilación de la negociación colectiva a golpe de reformas laborales que los gobiernos de PSOE primero y PP después han llevado a cabo, siguiendo la tendencia marcada por la Unión Europea de individualización de las relaciones laborales. El sistema además pone en marcha toda su maquinaria propagandística para engañar y distraer a las masas trabajadoras de sus problemas más inmediatos y perentorios: el aumento del paro ha pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación.

Frente a esto, el PCPE propone un refuerzo del movimiento obrero para pasar a la ofensiva; es fundamental que los trabajadores y trabajadoras se organicen en los sindicatos para defender sus derechos, y que se constituyan Comités para la Unidad Obrera que superen la división entre siglas sindicales actualmente existente. La unidad, la organización y la solidaridad son nuestras principales armas frente a quienes nos explotan.

Debe cundir el ejemplo de colectivos obreros en lucha, como por ejemplo los trabajadores y trabajadoras de seguridad del Aeropuerto de El Prat. Solo organizados/as y luchando conseguiremos revertir esta situación. Es fundamental la solidaridad con los colectivos en lucha, así como la participación masiva en las movilizaciones que se prevén para los próximos meses, como la marcha en defensa de las pensiones convocada por CCOO y UGT o la jornada internacional de lucha convocada por la Federación Sindical Mundial el próximo 3 de octubre.

Es posible frenar los planes del capital, y es posible superar este sistema caduco que nos condena al paro y la precariedad, que cercena derechos sociales y laborales, que genera guerras e inseguridad en todo el mundo. Para ello necesitamos organizaciones sindicales y movimientos sociales potentes, que rompan con la dinámica de paz social a cualquier precio y luchen por una sociedad más justa e igualitaria. Pero sobre todo necesitamos un Partido Comunista fuerte; el PCPE hace un llamamiento a la clase obrera y a los sectores populares de la sociedad a unirse a las filas del Partido, para luchar por una sociedad más justa e igualitaria, al servicio de la clase obrera y el pueblo: el socialismo-comunismo.

 

¡¡ES HORA DE LUCHAR¡¡

LA CLASE OBRERA DE LOS PUEBLOS DEL ESTADO ESPAÑOL NO PUEDE SEGUIR SOPORTANDO ESTA FALSA RECUPERACIÓN.

POR LA UNIDAD OBRERA Y POPULAR.

POR EL SOCIALISMO-COMUNISMO.

 

 

Desde el PCPE y su Juventud Comunista reiteramos una vez más nuestro apoyo y solidaridad obrera con la lucha de los trabajadores y trabajadoras de la estiba.

En el momento actual, cuando la inmensa mayoría de la clase trabajadora sufre con intensidad la precariedad y el paro, el capital tiene claro que va a aumentar más y más sus beneficios a costa de hundir todavía más nuestras condiciones de vida y trabajo. Los trabajadores y trabajadoras debemos ser conscientes de nuestra fuerza; si luchamos podemos pararles los pies, además de acumular experiencia y estar más organizados/as de cara a los futuros ataques que sufriremos por parte de los más ricos y poderosos.

Lo que ocurre actualmente en la estiba es un ejemplo claro de lo que ofrece cada día el sistema capitalista: más beneficios para las grandes multinacionales y menos derechos para la clase obrera. La Unión Europea muestra su verdadero rostro como estructura política y económica al servicio del gran capital, imponiendo este brutal ataque contra un colectivo obrero. Los y las comunistas del PCPE creemos que los trabajadores y trabajadoras no pueden esperar otra cosa del capitalismo, la lucha es el único camino para salvaguardar nuestros derechos.

Por ello, el PCPE y su Juventud Comunista insisten en la necesidad de reforzar nuestros instrumentos de lucha, como los sindicatos y los Comités de Unidad Obrera, así como la organización política de la clase obrera, su Partido Comunista, que pueda dar unidad, independencia y sentido a cada lucha para hacerlas confluir en la lucha general por la erradicación de la explotación de unos seres humanos por otros.

El capital ha puesto en el punto de mira a los trabajadores y trabajadoras de la estiba. No pueden permitir que ningún colectivo obrero conserve sus derechos laborales, derechos conquistados en la lucha con mucho sacrificio. La estiba, al igual que cualquier otro colectivo de trabajadores/as que sufra ataques a sus derechos, no solo podrá contar siempre con la solidaridad y el apoyo militante de los y las comunistas del PCPE y su Juventud Comunista sino que ayudaremos y nos sumaremos a cualquier iniciativa de movilización y lucha que surja de este colectivo de trabajadores en lucha, llamamos a compañeros, simpatizantes, amigos y simpatizantes en no dejar de apoyar y acudir a los actos de lucha de los compañeros de la Estiba. Adelante compañeros y compañeras, luchando conseguiremos frenar los planes de quienes nos explotan cada día más.

¡Por los derechos y los puestos de trabajo en la estiba! ¡O todos o ninguno!

¡Es hora de luchar, no de pactar!

¡Que viva la lucha de la clase obrera!

Ocho años después del inicio del actual ciclo de la crisis estrucrural y general del capitalismo, la mayor evidencia de sus consecuencias es que hoy trabajadores y trabajadoras de este país vivimos mucho peor. Paro, precariedad creciente, sueldos de miseria, pobreza, exclusión social y falta de futuro favorable a nuestros intereses son expresión de la derrota que, día a día y empresa a empresa, nos está infringiendo la burguesía.

Es lucha de clases y, como reconociera el magnate W. Buffett, la están ganando ellos. Son ellos o nosotros; es su voluntad de liquidar todos y cada uno de los derechos que ganamos luchando, o nuestro compromiso de organizar una fuerte contraofensiva que los defienda y reivindique con uñas y dientes.

Si todo lo ganamos luchando, todo lo perderemos si no luchamos. Somos la mayoría social sin la que nada se mueve y, por eso, tenemos que recuperar la fuerza que nos da la unidad consciente de nuestra clase. Depende de nosotros y nosotras; de nuestra clase, de la juventud a la que se le niega el presente y el futuro digno, de las mujeres doblemente esclavizadas y, en general, de todos los oprimidos por esta sociedad de explotación y miseria. Somos nosotros y nosotras a quienes corresponde decir alto y claro BASTA.

NO AL PACTO SOCIAL

Necesitamos recuperar la iniciativa, peleando en la calle y en la negociación colectiva por todo lo que nos corresponde y lo que nos han robado. No es hora de sentarse con quienes son los verdaderos responsable de la desvalorización de nuestra fuerza de trabajo y del saqueo de nuestros derechos y libertades laborales, sociales y civiles. Ya basta de aceptar el chantaje del mal menor, Ningún pacto social con la patronal y sus gobiernos.

No es hora de reeditar ninguno de los pactos que tan nefastas consecuencias han tenido sobre nuestra clase; el último, el acuerdo sobre las pensiones que alargó la edad de jubilación hasta los 67 años. No es hora de conciliación y pacto, nuestra necesidad como clase obrera es la defensa exclusiva de nuestros intereses y esto pasa por una Plataforma centrada en:

- Anulación de las dos últimas contrarreformas laborales (la del PSOE y la del PP).

- Defensa de la negociación colectiva y del papel de los comités de empresa.

- Defensa del sistema público de pensiones sin concesión alguna a la instauración de un sistema dual.

Con estos mínimos y otras reivindicaciones que vayamos añadiendo fruto de la participación de trabajadores y trabajadoras en asambleas, es necesario tejer el marco de unidad y lucha que, con iniciativa y seguridad en la victoria, ponga final a la espiral de derrotas en la estamos instalados.

 

NI UN PASO ATRÁS

CONTRA LA PATRONAL Y SUS GOBIERNOS

UNIDAD OBRERA Y HUELGA GENERAL

¡Huelga no es delito!

Entre los días 9 y 12 de febrero será el juicio contra los Ocho trabajadores de Airbus imputados por el ejercicio del Derecho de Huelga en ocasión de la HG del 29S contra la contrarreforma laboral.

Quieren condenar a más de ocho años de cárcel a estos ocho trabajadores , pero no es una cuestión sólo de su fábrica, ni de Getafe, ni de las Organizaciones sindicales de las que los ocho compañeros son miembros. Este juicio es cosa de todos y todas nosotras, porque este es un juicio político contra toda la clase obrera. Mientras delincuentes y criminales confesos ocupan los puestos de mando de las instituciones del Estado, y las grandes empresas violan impunemente nuestros derechos fundamentales para construir sus grandes fortunas, amparados por la Contrarreforma laboral, la Fiscalía mantiene la petición de ocho años y 3 meses de prisión para estos compañeros por el único "delito" de haber ejercido en 2010 el Derecho de Huelga , de haber luchado por la derogación de esa misma Contrarreforma Laboral y la liquidación del sistema público de pensiones.

Esto forma parte de una ofensiva penal generalizada contra la clase obrera, sus organizaciones y su representación sindical en la que ya asciende a 300 el número de activistas sindicales imputados por defender los derechos de sus compañeros y los suyos propios.

Este es un juicio político contra la clase obrera y su derecho a parar la producción para defenderse del robo y la explotación a que les someten los dueños del capital.

La patronal y los gobiernos que gestionan sus negocios, la justicia burguesa a su servicio, necesitan ganar este juicio para amedrentar y poner de rodillas al conjunto de la clase obrera.

La petición de la fiscalía está basada en imputaciones falsas y en un escrito de acusación sin fundamento jurídico. Los imputados lo fueron posteriormente a los hechos, por su condición de heridos, es decir, que son considerados sujetos de delito porque fueron objeto del maltrato policial.

En la vista preliminar del mes de julio los compañeros se mantuvieron firmes en la NO aceptación de la comisión de ningún delito. Ellos se negaron a pactar con la fiscalía una sentencia "suave" a cambio de admitir que efectivamente habían incurrido en delito de "vulneración de los derechos de los trabajadores". Defendieron así nuestro Derecho de huelga, nuestra dignidad de clase y nuestro orgullo obrero y por ello van a ser procesados.

El PCPE y los CJC llamamos a todas las organizaciones obreras y populares, al conjunto del pueblo trabajador, a sumarse a la lucha por la libertad sin cargos para los trabajadores que serán procesados el 9F.

Estos 30 días tienen que ser de campaña en cada centro de trabajo y en cada barrio donde haya un obrero , una obrera consciente, por la libertad sin cargos de los Ocho de Airbus, por la derogación del siniestro y antiobrero artículo 315.3 del Código Penal que criminaliza a los huelguistas, persigue a los activistas sindicales y la libertad sindical . Por el derecho a la Huelga, a parar la producción demostrando que sin la clase obrera no se mueve ni un engranaje ni se genera ni un euro de riqueza. Que todo lo producimos los trabajadores /as y por eso tenemos que tener el Poder de decidirlo todo.



No son ocho: somos millones

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC), ponemos a tu disposición este boletín informativo, desde el cual queremos denunciar la situación que sufren los trabajadores y trabajadoras empleados en el sector hostelero y que por tanto se rigen por el  ''IV Acuerdo laboral de ámbito estatal para el sector de hostelería'', el cual se halla caducado desde el 31 de diciembre del 2014. Si en el plazo de un año desde dicha fecha no se llegase a un nuevo acuerdo se recurriría al inmediatamente superior, siendo este el Convenio de los Trabajadores, lo que significaría una reducción del sueldo hasta 648 euros mensuales.
Hacemos un llamamiento a la organización y la lucha en uno de los sectores más precarizados, donde es vital que la clase trabajadora se organice para exigir mejores condiciones laborales.

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CRISIS Y CLASE TRABAJADORA:
El comienzo de la crisis en 2007, se caracterizó en un primer momento por una brutal subida de la tasa de paro. Bajo la falsa excusa de atajar esta situación, los diferentes gobiernos han ido aprobando medidas y reformas antiobreras que para la clase trabajadora suponen una vuelta de tuerca más en la precarización y desprotección en la que se emplean.
Todas estas medidas aprobadas, así como la precaria realidad que sufría ya el sector hostelero, afectarán con más contundencia al pueblo trabajador, que sufre las peores consecuencias de esta crisis.

HOSTELERÍA:
UNO DE LOS SECTORES MÁS PRECARIOS:

Salarios más bajos, jornadas laborales más largas, mayor temporalidad.

El sector hostelería, se rige por el IV Acuerdo laboral de ámbito estatal para el sector de hostelería, existiendo por otro lado convenios colectivos de tipo regional que mejoran ligeramente algunas de las condiciones laborales que en el Convenio marco aparecen. Cabe señalar sin embargo, que la última reforma laboral de 2012, rompe con la hasta ahora jerarquización legal de los convenios colectivos, dando vía libre al empresario para reducir aún más las condiciones laborales de sus empleados/as adaptándolas a sus exigencias empresariales.
Independientemente de esto, debemos denunciar en primer lugar la existencia de establecimientos hosteleros que o bien no asumen el convenio colectivo y por tanto no lo aplican, o hacen extrañas maniobras interpretativas consiguiendo descolgarse del convenio de hostelería y aplicar otros convenios inferiores (Ej: Telepizza en algunos territorios se rige por el Convenio de empresas elaboradoras de productos cocinados y venta a domicilio, convenio estatal aprobado a iniciativa de dicha multinacional y muy inferior al Convenio marco de Hostelería.).
Sin embargo, allí donde se cumple el Convenio Colectivo de Hostelería, la situación laboral no es mucho mejor,  predominando la temporalidad, siendo uno de los sectores con los salarios más bajos, y sumando estos/as trabajadores/as las jornadas laborales más largas. Es destacable en este sector la contratación a tiempo parcial, con la rebaja salarial que ello conlleva, y la posterior obligación al empleado de realizar la jornada completa sin la correspondiente retribución o, en el mejor de los casos, muy inferior a lo estipulado por convenio.
Un importante factor, estrechamente ligado al carácter precario del sector, es la incidencia de los contratos temporales. Este tipo de contratos en la rama de hostelería, es mucho mayor que en el resto de actividades relacionadas con el turismo, y por supuesto muy superior al del resto de actividades económicas.
Es muy habitual el contrato por obra o servicio, alegando que el mismo dura la temporada de auge del sector (periodos vacacionales, puentes...). En realidad, este tipo de contrato fraudulento, se traduce en el despido del trabajador/a en cualquier momento, de forma gratuita y por motivos aleatorios (por protestar, por no plegarse a horarios y condiciones variables del empresario, por tener menos clientes...), sin haberse finalizado ningún tipo de obra o servicio real, puesto que los servicios que en este sector se prestan mayoritariamente son permanentes.
El número de horas trabajadas es otro importante factor cuando hablamos de precariedad. En este punto es donde la mayor parte de establecimientos hosteleros incumplen la legalidad vigente así como los horarios establecidos en el propio contrato laboral. El/la trabajador/a alarga su jornada laboral en muchos casos con actividades auxiliares (ordenar, limpiar...) o bien por el propio caudal de clientes (El establecimiento está lleno cuando termina la jornada del/la trabajador/a y el empresario no le permite cerrar). Estas horas extras que se realizan, y que en este sector adquieren un volumen importante, no son pagadas en la mayoría de los casos.
Añadidos a las condiciones laborales anteriormente comentadas, se dan unos salarios muy bajos respecto a otros sectores. El salario mensual medio de los/as trabajadores/as del sector ronda los 950€ brutos en el caso de los trabajadores con contrato a tiempo completo, reduciéndose sustancialmente en los contratos por a tiempo parcial.

Otras problemáticas:
Cabe señalar otra serie de problemas que afectan a este sector o por lo menos a una parte del mismo y que es preciso denunciar.
En primer lugar, se dan casos de negocios familiares en los que la familia del empresario trabaja en el establecimiento. En estos casos, podemos encontrar a compañeros/as que al ser familiares del dueño actúan como ''jefes'', dando órdenes al resto de trabajadores/as así como vigilando el trabajo de los/as mismos/as. 
Por otro lado, se trata de un sector con las condiciones laborales totalmente flexibles (en favor del empresario por supuesto), saltándose el empresario todo tipo de acuerdos en lo que a turnos, horarios, incluso lugar de trabajo (en caso de cadenas hosteleras) se refiere. Esta situación que ya vive el sector, va a verse agravada por la última reforma laboral aprobada en 2012, que da libertad y flexibilidad absoluta al empresario para adaptar todas las condiciones laborales a sus exigencias.
Además de esto, se da en este sector una fuerte discriminación de género. En el aspecto salarial, vemos como en muchos casos las mujeres trabajadoras son empleadas en la categoría más bajas del sector, con un salario más bajo incumpliendo el propio convenio que en el capitulo VIII en su artículo 44 cita textualmente “Los convenios colectivos del sector de Hostelería, cualquiera que fuera su ámbito, en la fijación de los niveles retributivos, tablas salariales y determinación de todo complemento salarial o extrasalarial, velarán especialmente por la aplicación de este principio de igualdad retributiva por razón de sexo, vigilando especialmente la exclusión de discriminaciones indirectas”, pero realizando funciones polivalentes que no se ajustan a su categoría. Por otro lado, en muchos establecimientos son utilizadas como reclamo sexual, siendo uno de los sectores con mayor grado de acoso laboral.

¿Qué hacer?
La clase obrera que se emplea en este sector no puede permanecer inmóvil mientras sufre unas condiciones de precariedad absolutas.
Las condiciones laborales de este sector son fruto de la escasa lucha y organización de los/as trabajadores/as del mismo.
La propia estructura laboral del sector ha propiciado esta falta de organización, con establecimientos en los que se emplean un número muy reducido de trabajadores/as, mucha temporalidad, y la presencia en muchos casos del propio empresario o familiares en el puesto de trabajo, lo cual dificulta mantener una organización de los/as trabajadores/as estable.
Urge sin embargo la inmediata organización de los/as trabajadores/as del sector. Si la situación es tan precaria es porque los empresarios de la hostelería no se han encontrado con una oposición organizada capaz de hacerles frente. La actual crisis, la elevada tasa de paro, y las últimas medidas antiobreras aprobadas dejan claro que este sistema no tiene ninguna intención de ofrecer alternativas de calidad para la clase trabajadora, que al ir saltando de uno a otro de estos ''trabajos basura'' puede ser nuestra única forma de subsistencia si no luchamos, si no nos organizamos, si no dignificamos las condiciones laborales de estos sectores.
Es por todo esto, que desde el PCPE y los CJC llamamos a organizarse a todos/as los/as trabajadores/as del sector, poniendo nuestra organización al servicio de sus derechos laborales, interviniendo en cada caso de abuso que se dé, y superando las dificultades propias de la estructura del sector con una organización que lucha junto a ti.
Se hace urgente que avance la organización del conjunto de la clase trabajadora. No se puede analizar cada caso en particular, las luchas que se dan aisladas terminan por desvanecerse. La lucha  por la dignidad laboral del sector hostelero, es la lucha del conjunto de la clase trabajadora, que avanza en todos los sectores a cotas cada vez más altas de explotación y precarización.
La fragmentación del movimiento sindical, así como la ausencia de un sindicato de clase estatal, fuerte y combativo, que dé respuesta a las necesidades de lucha del movimiento obrero actual, está contribuyendo a la destrucción de nuestros derechos, y lo que es peor, al desvanecimiento de la conciencia entre la clase trabajadora de la necesidad de organizarse y luchar. Es por esto que os llamamos a la formación de Comités para la Unidad Obrera (CUO), frente sindical clasista y combativo donde se organicen trabajadores/as de todos los sectores, que independientemente del sindicato donde estén afiliados/as o ausencia de sindicación, se unen en torno a un programa de lucha.
 
 Contra la explotación, ¡organización!
¡Solo luchando se conquistan derechos!
¡Un CUO en cada centro de trabajo!

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