La manifestación convocada en el día de hoy para denunciar la privatización de la sanidad pública en el estado español ha sufrido el ataque de los fascistas de Bastión Frontal, que han intentado reventar la convocatoria desde su comienzo con provocaciones constantes a los asistentes a la misma.

El rechazo de los participantes y convocantes de la manifestación a las provocaciones del fascismo hizo que la Policía Nacional, mostrando su carácter de clase sin careta ninguna, detuvieran a Santiago de la Iglesia, representante de la Confederación General de Trabajadores (CGT). Su único delito ha sido el de impedir que el fascismo reventara una manifestación por la sanidad pública.

Policía Nacional y fascistas han hecho todo lo posible por impedir que la manifestación se llevara a término, pero no lo han conseguido. Los compañeros que allí estábamos logramos expulsar a los nazis de la manifestación y continuar con la misma en su recorrido hasta el Ministerio de Sanidad para expresar nuestro rechazo a la privatización de la sanidad y a la pérdida de una sanidad pública de calidad para la clase trabajadora.

PCPE y PCOE acudimos juntos a la convocatoria para mostrar al pueblo trabajador que el capitalismo no va a dar marcha atrás a sus leyes y que la clase obrera ya solo puede luchar por el socialismo para garantizarse una sanidad de calidad, así como el resto de servicios públicos y todo lo necesario para una vida digna.

Cada día que pasa, en cada manifestación que se convoca y en cada lucha que se inicia observamos cómo el fascismo, promocionado por este Estado criminal, avanza y pretende presentarse ante la clase trabajadora como un aliado.

Pero hoy los fascistas han encontrado lo que deben encontrar en cada rincón donde esté presente la vanguardia de la clase obrera: la confrontación y el absoluto rechazo a su presencia y la determinación en la lucha para que el fascismo no pueda engañar a la clase trabajadora en la batalla por su emancipación como clase.

https://twitter.com/i/status/1365622540098543618

El fascismo está absolutamente implantado en el estado español. Las leyes le amparan y las instituciones de este, como la Policía Nacional, les protegen y les promocionan y hoy hemos sido testigo de ello una vez más. Los comunistas no podemos pretender tapar el sol con un dedo ni ponernos de perfil ante esta situación, debemos hacer el análisis correcto de la situación actual y actuar en consecuencia si no queremos ver cómo se agrava esta situación.

¡Libertad sin cargos para el compañero Santiago!

¡Madrid será la tumba del fascismo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 27 de febrero de 2021

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid

Comité Regional del Partido Comunista de los Pueblos de España en Madrid

Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) denunciamos la maniobra del Ayuntamiento de Madrid para impedir la continuidad de los puestos de propaganda política en la plaza de Tirso de Molina. Hoy, domingo 7 de febrero, nos hemos visto una vez más obligados por la policía municipal a no poder ejercer el derecho a instalar nuestra mesa. 

Desde 1977, diversas fuerzas políticas y sindicales del ámbito del antifranquismo y las luchas por los derechos y libertades de la clase trabajadora, han venido instalando el la plaza puestos de propaganda política, domingo tras domingo. En nuestro caso, el PCPE ha montado su mesa de propaganda desde el mismo año de su fundación, en 1984. 

Durante los últimos meses el gobierno municipal ha impuesto la amenaza y la sanción para evitar que este espacio de lucha y cultura popular continúe adelante. Aun manteniendo todo tipo de medidas sanitarias, de higiene y de seguridad, al conjunto de puestos que allí instalamos se nos ha venido impidiendo colocar nuestras mesas. La policía municipal, al comprobar nuestro escrupuloso respeto a las medidas sanitarias, ha intentado justificar el  continuo desalojo alegando diversas excusas absolutamente infundadas, más aún teniendo en cuenta las décadas que llevamos realizando la misma actividad y en el mismo sitio. 

El PCPE denunciamos los objetivos que con estos hechos persigue el Ayuntamiento de Madrid, amparado por la ultraderecha y al servicio exclusivo de los intereses del capital, los cuales no son otros que barrer de sus calles cualquier atisbo de lucha popular y, a su vez, entregar los barrios y sus espacios públicos a manos de la especulación y el beneficio privado. 

El PCPE lucharemos por la recuperación definitiva de este espacio popular, hasta conseguir que la Plaza de Tirso de Molina vuelva a ser el altavoz de quienes levantamos la bandera de la lucha y la libertad del pueblo trabajador. 

En Madrid, a 07 de febrero de 2021

PARTIDO COMUNISTA DE LOS PUEBLOS DE ESPAÑA

COMITÉ REGIONAL DE MADRID

EL CAPITALISMO SIEMPRE PERJUDICA A LA CLASE OBRERA

El pasado 18 de septiembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid explicó en rueda de prensa las nuevas medidas sanitarias que obligan al confinamiento a 37 zonas sanitarias y afectan a más de 19 barrios y pueblos de Madrid, aumentando a 45 zonas sanitarias a partir del próximo lunes. La gran mayoría de estos barrios y pueblos es donde reside la clase obrera madrileña.  Esta estrategia de los gestores del capital en Madrid es más una cuestión de lucha de clases que una medida sanitaria.

En su comunicación Ayuso dejó claras sus intenciones cuando afirmó “hay que evitar el desastre económico” o, en otras palabras, hay que impedir que baje la tasa de ganancia de la burguesía. Sus medidas van orientadas a impedir las pérdidas de las empresas y no a proteger la salud del pueblo trabajador de Madrid, por eso mismo permiten que desde los barrios confinados se salga a trabajar y que haya actividad económica dentro de las zonas con restricciones. Pero, por otro lado, siguen sin dar solución a los problemas que ya hemos ido denunciando, desde años antes de la pandemia y que sí producen aumentos de contagios, como es un transporte público con falta de plantilla y con trenes repletos en las horas punta, donde lo difícil es que no se produzcan contagios. Una sanidad que niega la condición de personal de riesgo a los celadores, que cierra centros de atención primaria en los barrios obreros, generando desatención médica y largas esperas en nuestros barrios. Unas condiciones de vivienda, en plena burbuja del alquiler, que impide a la clase obrera tener una casa en condiciones dignas y que cuando es requerida para la especulación, no dudan en soltar a sus perros para desahuciar a los que no pueden pagar los alquileres o hipotecas con unos salarios de miseria o se han visto en la calle con la excusa de la reducción de producción como consecuencia de la pandemia.

Llegados a este punto no podemos dejar pasar la actuación del Gobierno central. En las últimas horas hemos podido ver como el ministro de sanidad propone intervenir la gestión sanitaria en la comunidad de Madrid. A falta de concreción de dichas medidas estamos seguros de que se tratará de un nuevo episodio en el juego de trileros que desde hace meses se viene produciendo, intentando mostrar que se vela por la salud del pueblo trabajador. Pero no es más que una pantalla de humo partidista tras haber dado el visto bueno a las medidas de Ayuso y haber enviado un mayor número de cuerpos policiales a los barrios obreros confinados para así intentar exculparse e intentar aprovechar el legítimo descontento mostrado en las calles la semana pasada. El Gobierno “de progreso”, compuesto por reaccionarios y oportunistas de diferente pelaje, es igual de responsable que Ayuso de lo que está sucediendo en Madrid, baste para ello echar una mirada hacia atrás y constatar cómo miraron hacia otro lado ante el permanente trampeo de la Comunidad de Madrid en la desescalada subordinando los criterios y las magnitudes sanitarias a los intereses de los empresarios y sus bolsillos.

Los trabajadores y trabajadoras hemos sido testigos, con toda claridad, en esta semana de protestas contra esta decisión absolutamente clasista de confinar los barrios obreros de Madrid, como Gobierno Regional y Central se han coordinado para atacar y reprimir brutalmente estas manifestaciones obreras. Los centenares de imágenes de la brutalidad policial vistas en redes sociales describen a la perfección el carácter de clase del Estado, donde la Policía Nacional -dependiente del Gobierno “progresista”- cargó contra quienes se manifestaban por una sanidad pública en el barrio obrero de Vallecas.

Desde el PCOE y el PCPE hacemos hincapié en que todas estas medidas y carencias no son sólo producto de la mala gestión del PP sino que es parte del ataque sistemático hacia la clase trabajadora por parte de la burguesía y del proceso de trasvase de riqueza del proletariado hacia la burguesía que es la esencia de la política económica del Estado de los monopolios. Estas medidas no son exclusivas de la Comunidad de Madrid sino que se reproducen en todo el Estado y son producto de las condiciones de miseria que el capitalismo impone a la clase obrera para aumentar sus beneficios. Es nuestra obligación alertar a la clase obrera que se moviliza en los barrios para que no se deje engañar por las posiciones oportunistas que proclaman que con la dimisión de Ayuso todo esto se solucionará. La única forma de solucionar este problema es acabar con la raíz de este: el capitalismo y su Estado.

Los trabajadores y trabajadoras de los barrios y municipios del cinturón sur de Madrid, confinados por la Comunidad, son los primeros que pueden constatar no solo lo injusto de esta medida, sino fundamentalmente lo inútil de las mismas. Y es que estamos más que ante un confinamiento por cuestiones sanitarias. Un ciudadano de una zona sanitaria restringida puede desplazarse a cualquier otra zona a trabajar, o acudir a cualquier comercio que se encuentre en su zona para mantener activa la economía (para que la tasa de ganancia decrezca lo menos posible), pero no podrá visitar a un familiar que viva en su misma calle respetando todas las medidas sanitarias, si para esto necesitase cambiar de zona.  Se trata de un nuevo giro de tuerca del Estado para limitar de manera selectiva los movimientos de gran parte de la clase obrera al objeto de frenar la respuesta de los trabajadores ante la depauperación creciente de las condiciones de vida de las masas trabajadoras. Es por ello que, si de verdad la Comunidad de Madrid y el Gobierno del PSOE y PODEMOS-IU/PCE quisieran atajar los contagios no dudarían, primero, en hacer que sólo acudieran a trabajar el personal de los servicios esenciales. Asimismo, el Estado español está entre los 20 Estados del mundo que más gasta en gastos militares, de hecho el gasto militar previsto para 2020 asciende a la cifra de los 20.300 millones de euros. Si de verdad quisieran combatir la COVID-19 no dudarían en recortar drásticamente el gasto militar y destinarlo, entre otras cosas a aumentar el personal sanitario en los centros de salud y en los hospitales, ampliar las infraestructuras de transporte público con la contratación de chóferes y maquinistas, así como la adquisición de más flotas de autobuses y metros para asegurar un transporte público seguro y se eviten las aglomeraciones y, como no, poner fin a la política urbanística de los capitalistas que expulsan a los trabajadores de la ciudad de Madrid y aledaños, especulando con la vivienda. En este sentido, lejos de expropiar la vivienda cerrada en manos de bancos o las viviendas que se destinan para otro uso crematístico y no para satisfacer el derecho a la vivienda del pueblo, lo que se sigue haciendo es enviar a las fuerzas represivas a ejecutar los desahucios.

Sin embargo, las medidas que requiere la clase obrera madrileña y de las demás naciones que componen el Estado español son inabordables por parte del Estado capitalista español y sus diferentes administraciones. El capitalismo monopolista en el Estado español, al igual que en el resto del mundo, está quebrado y carcomido por la corrupción, es capitalismo en putrefacción, y lo único que puede proporcionar es más corrupción, más represión, más empobrecimiento para los trabajadores.

Estado, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, ignorando por completo las necesidades de los barrios obreros y ahora culpabilizándolos de una pandemia y confinándolos de una manera absolutamente injustificada. Además, ante cualquier atisbo de protesta frente a esta situación injusta, se arremete físicamente contra los trabajadores que únicamente piden mejoras en la sanidad pública enviando a la policía a cargar contra ellos.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre la clase privilegiada y la clase trabajadora de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Ahora, más que nunca, los y las comunistas debemos avanzar en nuestra unidad en base a la acción, en base a un programa revolucionario que nos lleve a estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo, la única manera de acabar con este criminal sistema decadente que nos niega el progreso social y vivir en libertad.

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Madrid, 27 de septiembre de 2020

Comités Regionales de Madrid del PCPE y del PCOE

 

El pasado 18 de septiembre, la presidenta de la Comunidad de Madrid explicó en rueda de prensa las nuevas medidas sanitarias que obligan al confinamiento a 37 zonas sanitarias y afectan a más de 19 barrios y pueblos de Madrid, aumentando a 45 zonas sanitarias a partir del próximo lunes. La gran mayoría de estos barrios y pueblos es donde reside la clase obrera madrileña.  Esta estrategia de los gestores del capital en Madrid es más una cuestión de lucha de clases que una medida sanitaria.

En su comunicación Ayuso dejó claras sus intenciones cuando afirmó “hay que evitar el desastre económico” o, en otras palabras, hay que impedir que baje la tasa de ganancia de la burguesía. Sus medidas van orientadas a impedir las pérdidas de las empresas y no a proteger la salud del pueblo trabajador de Madrid, por eso mismo permiten que desde los barrios confinados se salga a trabajar y que haya actividad económica dentro de las zonas con restricciones. Pero, por otro lado, siguen sin dar solución a los problemas que ya hemos ido denunciando, desde años antes de la pandemia y que sí producen aumentos de contagios, como es un transporte público con falta de plantilla y con trenes repletos en las horas punta, donde lo difícil es que no se produzcan contagios. Una sanidad que niega la condición de personal de riesgo a los celadores, que cierra centros de atención primaria en los barrios obreros, generando desatención médica y largas esperas en nuestros barrios. Unas condiciones de vivienda, en plena burbuja del alquiler, que impide a la clase obrera tener una casa en condiciones dignas y que cuando es requerida para la especulación, no dudan en soltar a sus perros para desahuciar a los que no pueden pagar los alquileres o hipotecas con unos salarios de miseria o se han visto en la calle con la excusa de la reducción de producción como consecuencia de la pandemia.

Llegados a este punto no podemos dejar pasar la actuación del Gobierno central. En las últimas horas hemos podido ver como el ministro de sanidad propone intervenir la gestión sanitaria en la comunidad de Madrid. A falta de concreción de dichas medidas estamos seguros de que se tratará de un nuevo episodio en el juego de trileros que desde hace meses se viene produciendo, intentando mostrar que se vela por la salud del pueblo trabajador. Pero no es más que una pantalla de humo partidista tras haber dado el visto bueno a las medidas de Ayuso y haber enviado un mayor número de cuerpos policiales a los barrios obreros confinados para así intentar exculparse e intentar aprovechar el legítimo descontento mostrado en las calles la semana pasada. El Gobierno “de progreso”, compuesto por reaccionarios y oportunistas de diferente pelaje, es igual de responsable que Ayuso de lo que está sucediendo en Madrid, baste para ello echar una mirada hacia atrás y constatar cómo miraron hacia otro lado ante el permanente trampeo de la Comunidad de Madrid en la desescalada subordinando los criterios y las magnitudes sanitarias a los intereses de los empresarios y sus bolsillos.

Los trabajadores y trabajadoras hemos sido testigos, con toda claridad, en esta semana de protestas contra esta decisión absolutamente clasista de confinar los barrios obreros de Madrid, como Gobierno Regional y Central se han coordinado para atacar y reprimir brutalmente estas manifestaciones obreras. Los centenares de imágenes de la brutalidad policial vistas en redes sociales describen a la perfección el carácter de clase del Estado, donde la Policía Nacional -dependiente del Gobierno “progresista”- cargó contra quienes se manifestaban por una sanidad pública en el barrio obrero de Vallecas.

Desde el PCOE y el PCPE hacemos hincapié en que todas estas medidas y carencias no son sólo producto de la mala gestión del PP sino que es parte del ataque sistemático hacia la clase trabajadora por parte de la burguesía y del proceso de trasvase de riqueza del proletariado hacia la burguesía que es la esencia de la política económica del Estado de los monopolios. Estas medidas no son exclusivas de la Comunidad de Madrid sino que se reproducen en todo el Estado y son producto de las condiciones de miseria que el capitalismo impone a la clase obrera para aumentar sus beneficios. Es nuestra obligación alertar a la clase obrera que se moviliza en los barrios para que no se deje engañar por las posiciones oportunistas que proclaman que con la dimisión de Ayuso todo esto se solucionará. La única forma de solucionar este problema es acabar con la raíz de este: el capitalismo y su Estado.

Los trabajadores y trabajadoras de los barrios y municipios del cinturón sur de Madrid, confinados por la Comunidad, son los primeros que pueden constatar no solo lo injusto de esta medida, sino fundamentalmente lo inútil de las mismas. Y es que estamos más que ante un confinamiento por cuestiones sanitarias. Un ciudadano de una zona sanitaria restringida puede desplazarse a cualquier otra zona a trabajar, o acudir a cualquier comercio que se encuentre en su zona para mantener activa la economía (para que la tasa de ganancia decrezca lo menos posible), pero no podrá visitar a un familiar que viva en su misma calle respetando todas las medidas sanitarias, si para esto necesitase cambiar de zona.  Se trata de un nuevo giro de tuerca del Estado para limitar de manera selectiva los movimientos de gran parte de la clase obrera al objeto de frenar la respuesta de los trabajadores ante la depauperación creciente de las condiciones de vida de las masas trabajadoras. Es por ello que, si de verdad la Comunidad de Madrid y el Gobierno del PSOE y PODEMOS-IU/PCE quisieran atajar los contagios no dudarían, primero, en hacer que sólo acudieran a trabajar el personal de los servicios esenciales. Asimismo, el Estado español está entre los 20 Estados del mundo que más gasta en gastos militares, de hecho el gasto militar previsto para 2020 asciende a la cifra de los 20.300 millones de euros. Si de verdad quisieran combatir la COVID-19 no dudarían en recortar drásticamente el gasto militar y destinarlo, entre otras cosas a aumentar el personal sanitario en los centros de salud y en los hospitales, ampliar las infraestructuras de transporte público con la contratación de chóferes y maquinistas, así como la adquisición de más flotas de autobuses y metros para asegurar un transporte público seguro y se eviten las aglomeraciones y, como no, poner fin a la política urbanística de los capitalistas que expulsan a los trabajadores de la ciudad de Madrid y aledaños, especulando con la vivienda. En este sentido, lejos de expropiar la vivienda cerrada en manos de bancos o las viviendas que se destinan para otro uso crematístico y no para satisfacer el derecho a la vivienda del pueblo, lo que se sigue haciendo es enviar a las fuerzas represivas a ejecutar los desahucios.

Sin embargo, las medidas que requiere la clase obrera madrileña y de las demás naciones que componen el Estado español son inabordables por parte del Estado capitalista español y sus diferentes administraciones. El capitalismo monopolista en el Estado español, al igual que en el resto del mundo, está quebrado y carcomido por la corrupción, es capitalismo en putrefacción, y lo único que puede proporcionar es más corrupción, más represión, más empobrecimiento para los trabajadores. 

Estado, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid abandonan a la clase trabajadora a su suerte, y no sólo eso, sino que además se ceban con ellos criminalizándolos, ignorando por completo las necesidades de los barrios obreros y ahora culpabilizándolos de una pandemia y confinándolos de una maneraabsolutamente injustificada. Además, ante cualquier atisbo de protesta frente a esta situación injusta, se arremete físicamente contra los trabajadores que únicamente piden mejoras en la sanidad pública enviando a la policía a cargar contra ellos.

La pandemia que estamos viviendo está resaltando más que nunca las diferencias existentes entre la clase privilegiada y la clase trabajadora de nuestro país. Esto, a su vez, también nos hace ver a la clase obrera la necesidad de una revolución que derroque a este sistema criminal que nos condena a la miseria y a la muerte para poder construir un sistema, el socialismo, que nos garantice una vida digna de trabajo que cubra nuestras necesidades.

Ahora, más que nunca, los y las comunistas debemos avanzar en nuestra unidad en base a la acción, en base a un programa revolucionario que nos lleve a estar organizados y unidos en los frentes de lucha con la clase obrera, uniendo la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con la lucha de la clase obrera en los barrios, para hacer que la clase obrera cumpla la misión que históricamente le corresponde, derrocar el imperialismo y construir el socialismo, la única manera de acabar con este criminal sistema decadente que nos niega el progreso social y vivir en libertad.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la unidad del proletariado contra el capitalismo!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Madrid, 27 de septiembre de 2020

Comités Regionales de Madrid del PCPE y del PCOE

 

Manejando los tiempos torticeramente, la Delegación del Gobierno de Madrid ha tratado de impedir una manifestación contra la delincuencia que representan los actos del Borbón. Juan Carlos I.
La convocatoria unitaria de distintas organizaciones comunistas y revolucionarias, ha contado con una presencia más significativa de la esperada por estos ambientes estivales y la urgencia de la convocatoria.
Los asistentes se han encontrado con un cordón policial que ha tratado de amedrentar a través de la identificación de las personas allí presentes, con la amenaza de la sanción económica a todos y cada uno de los manifestantes. La conciencia de los asistentes, ha prevalecido y consecuentemente ha rechazado el objetivo de los cuerpos coercitivos del aparato del estado, que se han mostrado firmes en las pautas recibidas de sus superiores policiales y políticos.
 
Es necesario destacar la ausencia personal y, por tanto, de organización, de los partidos integrantes de la coalición socialdemócrata gobernante. La demagogia y la hipocresía  son "adn" de sus componentes, sólo hay retórica barata en sus pronunciamientos.
 
Finalmente los asistentes a la convocatoria antimonárquica y por la República Popular, han evitado el cordón policial para llegar a su destino, la Puerta del Sol, donde se ha coreado principalmente el lema "los borbones son unos ladrones" y se ha leído el comunicado de las organizaciones convocantes, entre ellas el PCPE.

Convocatoria exigiendo la actuación de la justicia contra el rey ladrón huido, rechazando la monarquía y exigiendo la República, así como de las trabas burocráticas con las que la Delegación del Gobierno pretende impedirla.

1º Diversas organizaciones, republicanas, sindicatos y movimientos sociales convocan el domingo día 9 de agosto, a las 20.30 una manifestación desde la Plaza de Oriente a la Puerta del Sol con los siguientes lemas:

  • El borbón a prisión.
  • Abajo la monarquía y toda la herencia franquista
  • Por la República Popular.
  • Por la Autodeterminación de los Pueblos.

Pretenden con ello servir de cauce a la enorme indignación popular ante la huida del rey “emérito” tras haber robado ingentes cantidades de dinero a las arcas públicas. Huida que para, mayor escarnio, se ha realizado con la colaboración y la justificación del Gobierno y que además está programando en los medios de comunicación una vomitiva exaltación de su persona.

2º Los convocantes comunicaron a la Delegación del Gobierno la cita manifestación, alegando la URGENCIA más que justificada por los acontecimientos producidos y por la necesidad de expresar el rechazo a la institución monárquica, precisamente cuando toda opinión contraria es sistemáticamente acallada. En el día de ayer, se ha recibido la inaceptable respuesta de que la Delegación del Gobierno no aprecia el carácter de Urgencia y pretende prohibir la Manifestación.

3º La nueva Comunicación realizada por los convocantes, que se adjunta, insiste en que “ el hecho de que miembros del Gobierno hayan facilitado la huida del Monarca, permitiendo que éste abandone el país sin rendir cuentas política, judicial y económicamente, reviste una gravedad que no puede ponerse en duda”. Y para argumentar la urgencia de la Manifestación, prevista en la ley que regula el Derecho de Manifestación, se pregunta: ¿Qué sentido tendría manifestarse para denunciar y presionar al Gobierno y Monarquía en dos semanas, cuando ni siquiera los medios de comunicación van a hablar del caso de corrupción del Monarca, de su huida y de la colaboración del Gobierno?

4º Las organizaciones convocantes esperan que ante tanto atropello de la soberanía popular, ante la evidencia de la colaboración del Gobierno en la facilitación de la fuga del delincuente, en la justificación más bochornosa del robo de las arcas públicas y del enfangamiento de la más alta magistratura del Estado, el propio Gobierno no se atreva a negar los más elementales derechos democráticos a expresar la legítima ira popular.

Primeros convocantes: Asamblea de Leganés por la República, Asociación Sindical de Trabajadores (AST), Asociación Cultural Hipatia, Colectivo 26 de Julio, Coordinadora Sindical de Clase, Asociación Cultural Estrella Roja Estrella Roja, Frente Antiimperialista Internacionalista, Iniciativa Comunista, Madres contra la Represión, Marchas de la Dignidad, Plataforma Sindical de la EMT, Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), Prospe 16, Red Roja, Unión Proletaria, Unión Trans Obrera. 

Nos arde el asfalto bajo los pies y el sol en su momento más impenitente clava sus rayos sobre nuestras cabezas, es 26 de julio y las diversas organizaciones que componemos la solidaridad con Cuba cruzamos el centro de Madrid con el mismo ánimo y compromiso que ha caracterizado desde hace décadas esta manifestación que conmemora el asalto al cuartel Moncada en 1953.

De aquella avanzadilla juvenil nació la revolución que ha ensanchado esa estrecha franja de tierra en mitad del Caribe con toneladas de dignidad e inspiración para todos los pueblos del mundo. Así, mientras un microorganismo hace ver la fragilidad de este sistema voraz e inhumano, la Revolución Cubana, fiel a su espíritu rebelde, desafía al imperialismo compartiendo generosamente su medicina y recursos, salvando vidas.

En esta ocasión el PCPE y su juventud realizamos la manifestación en un cortejo unitario junto al PCOE demostrando la importancia de la acción coordinada de los y las comunistas en la lucha actual contra el capitalismo genocida.

Ayer en Vicálvaro se dio un nuevo episodio de   represión contra la lucha del pueblo trabajador.

Al igual que se viene repitiendo día tras día durante las últimas semanas, las vecinas y vecinos del madrileño barrio de Vicálvaro salieron a las calles (respetando todas las medidas sanitarias preventivas) para reivindicar una sanidad pública, universal, de calidad y gratuita.

En muchos territorios del Estado y especialmente en la Comunidad de Madrid, el saqueo del sistema público de sanidad para entregarlo a manos privadas ha tenido enormes consecuencias sobre la salud de las personas. El colapso sanitario que estamos sufriendo durante la pandemia es un claro ejemplo de ello.

Pero todo esto no impidió que el Delegado del Gobierno en Madrid, mientras consiente la celebración de caceroladas promovidas por el fascismo, ordenase ayer a decenas de policías que identificasen a las compañeras y compañeros que salieron a las calles de Vicálvaro, entre ellos militantes del PCPE. Repudiamos estos hechos que no nos extrañan, pues vienen de la mano de la misma persona que hace tan solo una semana intentó sin éxito prohibir la concentración que las y los comunistas organizamos en Sol.

No nos van a callar, hoy, mañana y siempre la clase trabajadora seguiremos saliendo a las calles de nuestros barrios, organizados para luchar por nuestros derechos y avanzar en el objetivo del socialismo.

SOLO EL PUEBLO ORGANIZADO SALVA AL PUEBLO

BASTA YA DE REPRESIÓN CONTRA LA CLASE TRABAJADORA

NO PASARÁN

El próximo sábado día 23 de mayo la concentración que la autoridad gubernativa de Madrid nos había prohibido, SE PUEDE Y SE VA A REALIZAR. Cumple todos los requisitos sanitarios y de garantía para la salud de participantes y de terceros y no hay causa legal o sanitaria que desaconseje o impida la celebración de dicha concentración.

El estado de alarma, no ha supuesto la suspensión de ningún derecho fundamental y la realización y ejercicio de un derecho fundamental es en la actualidad perfectamente compatible con la situación sanitaria actual y con la fase de prevista por las autoridades, no existiendo motivo de salud pública que limite dicho ejercicio. No obstante, la nuestra es una posición plenamente consciente de la crisis sanitaria que vivimos y por tanto, se realizará con la adopción de medidas sanitarias pertinentes. 

La ofensiva del capital no está en cuarentena, la lucha de clases tampoco.

EL 23 de Mayo 12 horas PUERTA DEL SOL de Madrid.

POR TRABAJO. POR NUESTROS DERECHOS.

POR UN URGENTE PLAN DE RESCATE SOCIAL.

Solo el pueblo organizado salva al pueblo#tuLuchaDecide

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