El mito de la Unión Europea (UE) como símbolo del capitalismo bueno, de rostro humano y del Estado del Bienestar ha sido uno de los instrumentos fundamentales para la domesticación del movimiento obrero en el Estado español.

Hoy, ante unas nuevas elecciones europeas, ninguna de las fuerzas políticas con representación parlamentaria habla de lo que ha supuesto, y supone, la pertenencia a tan selecto club, a pesar de que en los anteriores comicios, tanto IU como Podemos denunciaban el Pago de la Deuda y el sometimiento a las estructuras de la UE.

Tres años antes (en 2011) un gobierno del PSOE impulsó la reforma del artículo 135 que sometía al Banco Central Europeo (BCE) y al Comisión Europea (CE) los presupuestos de todas las administraciones públicas por "recomendación" de la Comisión Europea. Esta reforma exprés conllevó brutales recortes del gasto público, de las pensiones y las enésimas contrarreformas laborales. Ahora todo eso se ha olvidado.

En la Transición, los representantes políticos y sindicales de la “izquierda” sellaron la subordinación del movimiento obrero a la burguesía. Esta empleó unas veces el soborno, otras la represión y siempre la desmemoria. Poco después se vendió la pertenencia del Estado español a la Comunidad Económica Europea (CEE) como la entrada en el paraíso de los derechos sociales y laborales, ocultando que había sido una creación del imperialismo yanqui y de las grandes patronales europeas para destruir al movimiento obrero y al socialismo..

Ese idílico mensaje propagado unánimemente por las instituciones, los medios de comunicación y los dirigentes de los grandes sindicatos, caló hasta tal punto en la opinión pública que pudo esgrimirse el argumento de que, para entrar en ese edén, bien valía pagar el peaje de la entrada en la OTAN. Ambos hechos se produjeron, una vez más, bajo un gobierno del PSOE con mayoría absoluta.

A pesar de que el capitalismo internacional, bajo las llamadas políticas neoliberales, estaba procediendo desde los años 70 a liquidar derechos sociales, laborales y servicios públicos, aquí se continuaba con la cantinela de la entrada en el paraíso del “Bienestar”. Con el pretexto de la modernización se acometió una gigantesca destrucción de la industria, la agricultura y la ganadería: era la “reconversión”.

Algunos datos dan idea de las dimensiones del desastre. El 1975 el Estado español era la novena potencia industrial del mundo y la industria representaba el 36% del PIB; ahora no llega al 15%. La Deuda era el 7,3% del PIB; ahora es casi el 100%.

Se perdieron 2.700.000 puestos de trabajo de alta calidad y la “reconversión” costó a las arcas públicas más de dos billones de pesetas (más de 12.000 millones de euros),  además de los daños a la producción agropecuaria.

Esta enorme destrucción productiva respondía a una evidente planificación del gran capital europeo y estaba destinada a eliminar la competencia que pudiera entorpecer a los mercados de las principales potencias. Frente a ello, la resistencia obrera – a veces durísima y heroica – permaneció aislada. No hubo ninguna respuesta de carácter general hasta la huelga general de 1988 que no cuestionaba sino aspectos aislados del proceso. Los grandes sindicatos habían aceptado, desde los Pactos de la Moncloa, el discurso del enemigo de clase: la modernización y la competitividad.

Una tras otra las Directivas europeas iban impulsando las privatizaciones de los grandes monopolios públicos, banca incluida, aplicadas con entusiasmo por los sucesivos gobiernos de PSOE, PP, PNV y CiU. Esas mismas organizaciones colocaron a sus dirigentes en los consejos de administración de los nuevos trust privados e instauraron la corrupción masiva, mientras se ufanaban de que “España era el país donde más rápidamente se podían hacer grandes fortunas” y de que “la mejor política industrial es la que no existe” (Solchaga dixit). Para los representantes sindicales de la aristocracia obrera y de la autodenominada izquierda quedaban los lucrativos puestos en las Cajas de Ahorros, extendiéndose así a ellos las migajas de la corrupción, como se ha comprobado recientemente.

Todo resquicio de soberanía o de política alternativa al capitalismo desapareció con el Tratado de Maastricht (1992). Años después, el proyecto de Constitución Europea, que quedó en vía muerta tras su rechazo en Referéndum por los Países Bajos y, sobre todo por Francia, fue aprobado en España por un 76% de los votos, con una abstención cercana al 60%. Los dirigentes de las grandes centrales sindicales, a diferencia de la CGT francesa, pidieron el voto a favor “porque refuerza la capacidad sindical y beneficia a los trabajadores europeos”.

La supeditación absoluta a los designios del gran capital europeo a través del BCE y de la CE dio un paso decisivo con la implantación del Euro y de la Unión Monetaria (1999). La instauración de una política monetaria común entre países con niveles de desarrollo muy diferentes y ejercida con mano de hierro por el BCE - controlado por Alemania - ha tenido como consecuencia drásticos ajustes en los servicios públicos y en los derechos laborales. La clase obrera ha pagado con una enorme caída en sus condiciones de vida y de trabajo el ajuste entre economías dispares, a beneficio del capital financiero, sobre todo, alemán.

Aprovechando la crisis general desatada en 2008 y el enorme endeudamiento público – resultado como bien sabemos de la transferencia masiva de fondos públicos a la gran banca y a las multinacionales - se establecieron férreos mecanismos de fiscalización. La aceleración de las privatizaciones de los servicios sociales, junto al desmantelamiento de lo público mediante grandes recortes del gasto, las contrarreformas laborales y de las pensiones se garantizan mediante la reforma del artículo 135 de la Constitución (agosto de 2011), la posterior convalidación parlamentaria del Tratado de Estabilidad de la Zona Euro (2012) y la Ley 2/2012. El Estado, la Seguridad Social, cada Ayuntamiento y cada Comunidad Autónoma, son periódicamente intervenidos por la Troika que asegura mediante todo tipo de coerciones y amenazas el cumplimiento de los objetivos de Déficit y el Pago de la Deuda.

¿Hace falta añadir más argumentos para llegar a la conclusión de que los programas políticos para las elecciones de quienes obtendrán representacióny que siempre son un monumental engaño, lo son además ahora porque ninguno de los partidos que obtendrán representación cuestiona la ausencia total de autonomía política en el marco de la UE y de la Zona Euro.

La UE y el engranaje institucional de la Unión Monetaria son, exclusivamente, instrumentos al servicio del gran capital financiero y de los monopolios. Sirven al objetivo prioritario del capitalismo en crisis: asegurar que los costes de la misma recaen sobre la clase obrera y las clases populares.

Quienes desde supuestas posiciones de “izquierda” reclaman la “vuelta del Estado del Bienestar”, cumplen el papel de servidores de las clases dominantes. Lo hacen, tanto porque respaldan sus mentiras, como porque – cumpliendo su papel natural – se afanan en dificultar que el movimiento obrero y popular identifique con claridad a sus enemigos y actúe en consecuencia.

A mantener el engaño de la UE como marco democrático en el que cabría ejercer la soberanía de los pueblos, contribuyen también las organizaciones independentistas que plantean ejercer el legítimo Derecho de Autodeterminación en su marco. Hemos vivido el ejemplo de Cataluña. Hemos visto cómo los gobiernos y las instituciones europeas miraban para otro lado ante la brutal exhibición de represión contra un pueblo indefenso realizada por unos aparatos del Estado atravesados por la herencia de la Dictadura. Se ha manifestado también con toda claridad la ingenuidad, o la trampa para los pueblos, que entrañan propuestas de independencia en el marco de la UE. Una vez más se ha impuesto la evidencia: es necesario articular la lucha conjunta de la clase obrera y de los pueblos del Estado español para liquidar el Régimen heredero del franquismo y por la República.

En el escenario de la crisis, cuyo próximo estallido se anuncia ya, con una UE debilitada por el Brexit, con sus principales potencias con graves problemas económicos y cuando las contradicciones entre el imperialismo norteamericano y el de las grandes potencias europeas se agudizan, es preciso que la respuesta de los pueblos de Europea a las nuevas agresiones, que sin duda vendrán, se articule sobre la base de arrojar a la UE al basurero de la historia. La unificación de las luchas obreras y populares concretas debe enmarcarse en la exigencia de No Pagar la Deuda, salir de la UE, del Euro y de la OTAN. Todo ello junto a la expropiación de la banca, de las grandes empresas estratégicas y la socialización de los recursos naturales, unidas a la planificación democrática de la economía.

Propuestas de ruptura como las que apuntamos, que señalan claramente a los responsables de tanto sufrimiento y muestran el camino a seguir, son las únicas que, con la coordinación necesaria, pueden permitir a los pueblos de Europa avanzar en la construcción de la fuerza necesaria para conquistar la soberanía y la democracia y acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

Firma conjuntamente:

Iniciativa Comunista, Partido Comunista de España (Marxista-Leninista), Partido Comunista de los Pueblos de España, Unión Proletaria, Red Roja

 
 
 

Apoyados por otras organizaciones, el PCPE y RED ROJA convocaron ayer en Madrid una concentración antiimperialista y en solidaridad con Venezuela. Cientos de personas se congregaron para corear consignas de solidaridad con el Presidente Maduro, contra el imperialismo y contra  la “ayuda” de los golpistas  que ni es ayuda ni es humanitaria.

Durante la concentración, un grupo de escuálidos, guarimberos, agresivos y rabiosos, increpaban y trataban de intimidarnos, amenazando a las personas concentradas que no respondieron a las múltiples y constantes provocaciones.

La policía contemplaba la escena sin disolver a los contramanifestantes, mientras a nosotros nos “mantenía a raya”, nos tomaba los datos y nos advertía que "nada de mariconadas".

El PCPE en Madrid no bajará la bandera del internacionalismo proletario y estará presente en cuantas manifestaciones de rechazo al imperialismo y  las injerencias imperialistas en los asuntos de Venezuela se convoquen en Madrid. Estaremos luchando en la calle junto a todas las organizaciones que estén dispuestas a combatir al fascismo y a denunciar las maniobras imperialistas contra el pueblo trabajador de Venezuela y contra todos los pueblos del mundo.

¡Con el Pueblo trabajador de Venezuela!

¡Con su presidente Nicolás Maduro!

¡Viva el internacionalismo Proletario!

El sábado día 16 de Febrero amaneció soleado, aunque estamos en invierno las temperaturas eran más bien primaverales, pero si te parabas en la sombra hacía un poco de fresquito, vamos, tiempo inmejorable para un paseo por el campo. Como sucede en los últimos 12 años nos juntamos un montón de compañeros y compañeras, entre ellos muchos jóvenes, que queremos rendir homenaje a los compañeros de más de 50 países que vinieron hace 82 años a defender a la II República y a sus hermanos de clase, a parar al naci-fascismo porque ellos sabían que después de España la peste fascista se extendería por toda Europa – como así sucedió. De esos aprox. 45.000 voluntarios extranjeros, jóvenes en su gran mayoría, 15.000 no volvieron y su sangre se fundió para siempre con la tierra que vieron a defender. El Comintern (Internacional Comunista) organizó a esos camaradas y en muchos casos los coló por las fronteras que nuestros vecinos – muy demócratas - tenían cerradas para esos menesteres pero que no ponían reparo para las ayudas de los fascistas. Una vez en España se integraron en las Brigadas Internacionales.

Este año, como ya viene ser habitual en los últimos años, el Partido participó en la Marcha con una delegación de camaradas y la inestimable participación de nuestros jóvenes de la J-PCPE. Junto con camaradas extranjeros, nietos, y ya, bisnietos de los voluntarios recorrimos los lugares donde se combatió en luchas encarnizadas. Teníamos a compañeros de Italia, Alemania, Irlanda, Británicos y Americanos. Se hicieron diferentes paradas donde un profe de historia nos instruía de los que allí aconteció. Explicaciones que oportunamente se traducían al inglés. Recorrimos los lugares defendidos por la BI XI y XV. Terminamos en el monumento de recuerdo a las brigadas internacionales en las cercanías del pueblo de Morata de Tajuña – en su día punto vital para el mando y retaguardia republicana. Acabamos con un emocionante homenaje a los camaradas extranjeros y cantamos algunas canciones de los brigadistas, terminando como no puede ser de otra manera, entonando “la Internacional” cada cual en su idioma pero todos con el mismo afán.

¡Viva la Solidaridad Internacionalista!

¡Viva las Brigadas Internacionales!

 

FOTOS © copyright - 2019, Bernd Kolter

El colectivo BDS Madrid(Boicot, Desinversiones, Sanción), el Movimiento de Mujeres Palestinas Alkarama organizaron el día 8 de febrero una emocionante y reivindicativa actividad  en el Centro Obrero y Popular Antonio Gades. Una notable presencia de vecinos y vecinas de Vallecas y de otros barrios de Madrid llenaron el salón. El acto fue presentado por una compañera palestina que nos habló de la fuerza de la resistencia del pueblo Palestino sometido a un apartheid por el régimen sionista y de la realidad que allí se vive. A continuación se proyectó el documental GAZA, que fue premiado en los Goya de este año y que sobrecogió y emocionó  a los asistentes. Posteriormente se inició un apasionante debate en el que se expusieron muchas opiniones sobre la situación expresando una absoluta solidaridad con la lucha del pueblo palestino.

Las compañeras palestinas invitaron a los presentes a buscar la verdad, a luchar y a hacer boicot a los productos israelíes y a todo lo que representa a la entidad sionista.

Finalizado el acto, los y las militantes del PCPE compartimos unos agradables momentos, tomando un café o un refresco con muchas personas que participaron en el acto. El PCPE ofreció el Centro Obrero y Popular Antonio Gades y todos los recursos de que dispone para contribuir a la justa lucha del Pueblo Palestino.

Esta sábado 27 de octubre, el PCPE de Madrid ha participado en un acto en homenaje a las Brigadas Internacionales en Móstoles. Reproducimos el discurso leído por los camaradas.

Desde el Partido Comunista de los Pueblos de España, queremos mostrar nuestro más alto reconocimiento a las BB.II., aquellas mujeres y hombres que acudieron a combatir en nuestro país, movidos por los principios del internacionalismo proletario, y que muchos de ellos perdieron su vida en esta lucha contra el fascismo. Mostraron valentía, desinterés y una gran solidaridad con nuestro pueblo, viniendo voluntarios desde más de 50 paises del mundo y participando en nuestra Guerra Nacional Revolucionaria.

La fuerza de estos inolvidables combatientes, junto a la del Frente Popular, no fueron suficientes para aplastar el fascismo europeo, focalizado en nuestro país y que, tras su victoria, sumiría a la clase obrera y al pueblo en general a una larga etapa de terror, bajo el yugo del capital nacionalista y fírmemente apoyado por el clero. Ese mismo capitalismo fue el que nos quiso hacer creer que todo cambiaba en 1978, cristalizando en una Constitución y una falsa democracia burguesa, al servicio de la misma burguesía, con el mismo ejército, los mismos terratenientes, y el Jefe del Estado puesto por los torturadores que ahora se convertían en nuevos demócratas.

Como aquellas mujeres y hombres que vinieron desde tan lejos, debemos recoger el testigo de los principios que les trajeron a luchar contra los mismos que se convierten, unas veces en fascistas, y otras en grandes demócratas, para seguir explotando y oprimiendo al pueblo trabajador. Desde el PCPE decimos ¡NO! al régimen del 78 y exigimos reparación real de todos aquellos que, de dentro o de fuera, perdieron la vida o sufrieron los largos años del negro túnel del franquismo.

El régimen del 78, es el heredero moribundo incapaz de seguir gestionando el capitalismo español y su opresión contra la clase obrera y los sectores populares crece sin cesar. No puede hacer frente a la desigualdad entre mujeres y hombres, ni al cada vez mayor empobrecimiento de las y los trabajadores, con contratos cada vez más precarios, desahucios, privatizaciones masivas, conflicto territorial enquistado, etc. Mientras, rescatamos bancos que aseguran no devolver el dinero prestado o elevamos el gasto militar al servício y bajo mando de la OTAN, para hacer daño a otros pueblos en benefício de las grandes oligarquías.

Este es el capitalismo que, una y otra vez, de una forma u otra, nos niega nuestros derechos y estamos destinados a conquistar.

El PCPE, recordando y honrando a las BB.II., apuesta por un un Estado Socialista de caracter confederal, desterrando para siempre monarquías, burguesía y capitalismo, en cualquiera de las formas que quiera adoptar. Un Estado Socialista donde la clase obrera tome el poder y sea dueña de su propio destino.

¡Vivan las BB.II.!

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

¡No pasarán!

En este mes de septiembre, volvemos a encontrarnos con una nueva agresión a la clase trabajadora, en este caso, del Corredor de Henares: La multinacional Orange.

El año pasado Transcom en ese caso aliado con su cliente el Banco Santander, ya consiguió echar de la compañía a casi 300 trabajadoras/es con gran antigüedad en la empresa, por una miseria de indemnización. Ahora pretenden hacer lo mismo planteando el despido de otras 200 personas de los departamentos de Fidelización y retención de Orange, pero parece ser que en este caso, la indignación de las trabajadoras/es afectadas, el fracaso de los sindicatos que firmaron el anterior que han visto el insultante crecimiento de la compañía y la resistencia de otros sindicatos que no firmaron ni están dispuestos a permitir un solo despido, plantea una nueva lucha dura, legitima y ejemplar en la que el PCPE, estará presente y activo como lo estuvo en el anterior.

El PCPE condena rotundamente esta nueva agresión a la clase trabajadora, y se mantendrá siempre al lado de los que luchan, condenamos el uso de sectores como el del Contact center u organismos como las ETTs inventadas y diseñadas exclusivamente para aumentar el nivel de explotación laboral, para bloquear y anular los derechos históricamente conquistados por la clase obrera.

Transcom, una empresa de más de 4000 trabajadoras/es solo en Madrid, tiene capacidad de sobra para recolocar estos puestos de trabajo pero debido a su antigüedad, a sus contratos y jornadas completas, quieren despedir para sustituirlos por trabajos eventuales de jornada parcial y sin ninguna antigüedad.

Por ello las trabajadoras y los trabajadores de Transcom y el PCPE con ellos, participarán en un calendario de movilizaciones y lucha para luchar por cada puesto de trabajo y por la dignidad de quienes día a día , con su trabajo y esfuerzo generan beneficios millonarios para estas multinacionales.

El día 21 de Septiembre desde el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz a la tienda de Orange. Paros y Manifestación.

El día 28 de septiembre, marcha desde la Estación de cercanías de Torrejón al Centro Empresarial de San Fernando.

Los días 4 y 5 de octubre, concentraciones en la puerta del hotel Princesa donde estará la mesa de negociación del ERE.

EL PCPE CON LAS TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE TRANSCOM. SE PUEDE, SE DEBE LUCHAR CONTRA LOS ERES.

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